El Secretario General Adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Jan Egeland, hizo el lunes en Beirut un pedido urgente de 150 millones de dólares para socorrer a 600,000 civiles desplazados por el fuego cruzado entre Israel y el movimiento Hezbolá.
Durante una visita a un centro de refugiados en una escuela de la localidad de Aaley, en las montañas al este de Beirut, Egeland insistió en la necesidad de un “cese inmediato de las hostilidades”, para evitar una tragedia humanitaria mayor.
El representante de la ONU reclamó un “total de 150 millones de dólares” para atender en los próximos tres meses a entre 500,000 y 800,000 civiles afectados por conflicto.
CICLO DE VIOLENCIA DEVASTADOR
“Una vez más, el Líbano sufre la experiencia de un ciclo de violencia devastador, con una población colocada entre dos fuegos, en un conflicto que entró en su segunda semana y que cada día se hace más grave”, dijo Egeland.
Las personas mayores y enfermos internados en hospitales, además de las mujeres y los niños son las poblaciones más afectadas por la urgencia humanitaria y sanitaria.
La ofensiva israelí contra el movimiento chiita libanés Hezbolá —que lanza misiles contra Israel— apuntó también a infraestructura civil esencial, como plantas eléctricas, puentes, aeropuertos, depósitos de combustible y carreteras.
Los bombardeos israelíes también cayeron en zonas de población mayoritariamente civil, tanto en la zona cercana a la frontera libano-israelí, como en la región del valle de Bekaa (este) y en el sur de Beirut, donde barrios enteros fueron arrasados.
La destrucción hará particularmente difícil el acceso de la ayuda humanitaria, especialmente en la zona sur, donde numerosas localidades han quedado completamente aisladas por el conflicto, según estimó la ONU.
La ofensiva israelí que comenzó el 12 de julio, luego que Hezbolá lanzara una andanada de cohetes contra Israel y capturara a dos soldados, ha dejado unos 360 muertos y 1,500 heridos en el Líbano.
El conflicto también ha provocado numerosas víctimas del lado israelí, donde los tiros de cohetes del Hezbolá han dejado decenas de muertos y un centenar de heridos, según la ONU.
De su lado, la Organización de la ONU para la Protección de la Infancia (UNICEF) reclamó 23.8 millones de dólares, incluidos en el total de los 150 millones para atender a los niños afectados por la crisis tanto en Líbano como en Siria, a donde muchos se desplazaron.
La Unicef ya entregó ayuda por un monto de 1.2 millones de dólares en asistencia médica y el 22 de julio despachó desde Copenhague un avión con 38 toneladas de material que incluye esencialmente elementos para purificación y almacenamiento del agua. Otro avión partió de Luxemburgo el 23 de julio.
El programa de trabajo para los tres próximos meses se refiere a la entrega de material sanitario y de agua potable en las escuelas, la atención médica y sicológica de los niños, la reunión de las familias separadas por el conflicto y la entrega de juguetes y material de recreación para las escuelas.
Israel: Ofensiva con resultados modestos
Israel anunció ayer que revisaría sus objetivos, teniendo en cuenta los modestos resultados de su ofensiva en Líbano, pero sigue determinado a debilitar seriamente a Hezbolá.
“Es el momento de que Israel revise sus objetivos para encontrar una salida a la crisis”, declaró bajo anonimato a la AFP un ministro cercano al jefe del ejecutivo israelí, Ehud Olmert.
“Hemos dado muchas esperanzas a la opinión pública, prometiendo desarmar al brazo armado de Hezbolá y decapitar su dirección. (...) Hará falta fijarse objetivos realistas”, añadió el ministro, quien sugirió que el Ejército no había informado suficientemente al Gobierno de la capacidad de resistencia de Hezbolá.
“El Gobierno esperaba que el asunto estaría resuelto en pocos días; ahora el Ejército pide varias semanas más para cumplir su objetivo”, señaló.
El ministro dudó que Israel tenga tanto tiempo, mientras la comunidad internacional es cada vez más hostil a una ofensiva que ha provocado un desastre humanitario en Líbano.
EE.UU. enviará ayuda
Estados Unidos anunció ayer una ayuda humanitaria de 30 millones de dólares para la población libanesa, tras la llegada a Tel Aviv de la Secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice.
El Secretario de Estado Adjunto norteamericano para Medio Oriente, David Welch, declaró que esta ayuda incluirá 100,000 botiquines, 2,000 lonas y 20,000 mantas, y dijo esperar que la ayuda internacional alcance los 150 millones de dólares.
Precisó que las fuerzas estadounidenses distribuirá la ayuda en Líbano a partir del sábado.
Por otro lado, el primer ministro británico Tony Blair exhortó a la creación de una fuerza internacional que patrulle la frontera sur del Líbano como parte de un plan para poner fin a la reciente violencia. “Algún tipo de fuerza internacional en el sur del Líbano debe ser parte de un plan que logre una tregua entre las fuerzas israelíes y los guerrilleros del Hezbolá”, dijo Blair.