Cuba, con un trabajo monticular de altura de Adiel Palma y una ofensiva de 16 hits, derrotó ayer 7-1 a República Dominicana para llevarse la medalla de oro en el beisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
El zurdo Palma lanzó ocho episodios, en los que ponchó a siete y sólo toleró una carrera. El derecho Vicyhoandri Odelin salió de relevo para resguardar la victoria.
La novena quisqueyana tuvo que conformarse con la plata. México y Venezuela se llevaron un bronce cada uno debido a que el partido por ese metal disputado el domingo se suspendió por un aguacero cuando la pizarra estaba 3-3.
El libreto se cumplió al pie de la letra con el triunfo de Cuba, que tradicionalmente ha dominado la pelota en estos juegos. Cuba llegó con una novena integrada por la mayoría de los jugadores que le dio el subcampeonato en el primer Clásico Mundial celebrado en marzo.
Los cubanos abrieron el marcador en la misma primera entrada al anotarle un racimo de tres carreras al abridor Rafael Carrasco, que salió en ese episodio y cargó con la derrota.
Las anotaciones fueron impulsadas por un doblete del jardinero Frederich Cepeda y un elevado de sacrificio del designado Osmany Urrutia.
Cuba fabricó dos carreras más en el tercero con un jonrón de Yulieski Gourriel con uno en circulación y cerró la cuenca con dos en el quinto empujadas por un hit del guardabosque derecho Alexei Ramírez.
Dominicana anotó su única rayita en el tercero gracias a un imparable de Hilario de la Cruz y un error del inicialista Alexander Mayeta. Los quisqueyanos dispararon solamente cinco hits.