El movimiento estudiantil de la Universidad Nacional Autónoma de León realizó anoche una vigilia cultural en conmemoración del 47 aniversario de la masacre estudiantil, registrada la tarde del 23 de julio de 1959.
La actividad contó con la presencia de diferentes grupos musicales, entre ellos participó el cantautor nicaragüense y candidato a la Vicepresidencia por el Movimiento Renovador Sandinista (MRS) Carlos Mejía Godoy, quienes con sus músicas testimoniales animaron la vigilia, que tuvo como escenario la cancha 23 de Julio, sector en el que ocurrió la masacre.
La tarde del 23 de julio de 1959 cuatro jóvenes murieron a manos de la Guardia Nacional y varias personas resultaron lesionadas. Los estudiantes eran José Rubí, Sergio Saldaña, Erick Ramírez y Mauricio Martínez.
Ese día los universitarios, acompañados por pobladores y alumnos de bachillerato, habían decidido hacer una manifestación como muestra de su inconformidad al gobierno represivo de Somoza.
Un escrito titulado “La tarde del 23” de Fernando Gordillo Cervantes, uno de los participantes de la manifestación de 1959, explica que esa tarde salieron a las dos y media de la universidad, recorriendo las principales calles de la ciudad.
Al pasar frente a la Facultad de Derecho tuvieron el primer problema con la Guardia Nacional, comandada por Tacho Ortiz, éstos querían impedir el paso de los estudiantes y por consiguiente los jóvenes deseaban seguir con su protesta.
Al final lograron un acuerdo que parecía satisfactorio. “Serían tal vez las 4, cuando llegamos a un acuerdo aceptable para todos. Ambos grupos, militares y estudiantes iríamos retrocediendo al mismo tiempo”, cita parte del escrito.
Cuando parecían continuar su marcha sin mayores complicaciones se informó que la Guardia había capturado a un grupo de estudiantes, agitando los ánimos de los manifestantes, quienes en ese momento no sabían si ir al comando de la 21, o regresar a la universidad.
Al final decidieron ir al recinto universitario y en la plazoleta diferentes personas expresaban su indignación por lo sucedido. Además se organizó una comisión para dirigirse al comando, según lo relatado en el escrito de Gordillo Cervantes. Estando en la 21 un soldado informó que liberarían a los estudiantes, pero se les pedía a los manifestantes retirarse de las calles.
Pero esto no se cumplió y minutos después Tacho Ortiz dio la orden de tirar bombas lacrimógenas contra los manifestantes. “…lo que sucedió después fue más rápido de lo que puede contarse”, relata en su escrito Gordillo Cervantes.