Pastores que pertenecen al partido político Alternativa por el Cambio (AC) recurrieron ayer por inconstitucionalidad en contra de la Ley Especial de Delitos contra el Medio Ambiente, que prohíbe los ruidos que afectan a la comunidad.
Los religiosos, según una nota de prensa de AC, se quejan del artículo nueve de la ley, que establece que las iglesias para hacer cultos o concentraciones en parques, calles y plaza deben solicitar permiso a las alcaldías y a la Policía.
Dicho artículo, alegan los pastores, se está convirtiendo en un arma en contra de las iglesias evangélicas.
Según la nota de prensa, en Estelí ya amenazaron a varios pastores y en León ya están acusando en los tribunales al pastor Abel Rostrán.
“Hay gente que es totalmente intolerante de las actividades de las iglesias evangélicas, y es peligroso que usen esta ley como un arma para expresar su animadversión hacia el pueblo evangélico y de hecho ya lo están haciendo”, dijo Uri Rojas, asesor legal de AC.
La ley, a juicio de Rojas, viola el Artículo 29 de la Constitución nicaragüense, que establece que en el país hay libertad religiosa.
“Es por eso que no puede estar en manos de un alcalde o de un comisionado la decisión de si se ejerce ese derecho o no se ejerce, y eso es peligroso porque perfectamente cualquier alcalde si es antievangélico no otorga el permiso y entonces ya estaría violando directamente el Artículo 29 de la Constitución”, dijo Rojas.
No al ruido
La Ley Especial de Delitos contra el Medio Ambiente establece que los ruidos deben regularse. Los pastores alegan, por su parte, que las autoridades no tienen cómo medir los niveles de ruido.
El recurso por inconstitucionalidad fue interpuesto ayer ante el secretario de la Corte Suprema de Justicia, Enrique Molina. Los recurrentes representan a nueve iglesias de varios departamentos del país.
La ley fue promovida por el diputado Jaime Morales Carazo.