Una joven madre y su hija de 15 meses de edad perecieron bajo las llantas traseras de una rastra cargada de adoquines, ayer por la mañana, en el kilómetro 24 y medio de la Carretera Nueva a León, en el municipio de Mateare.
Jessenia Gabriela Larios, de 21 años y su pequeña hija Jennifer Marina Salazar Larios, de 15 meses de edad, son las víctimas mortales del trágico accidente, ocurrido aproximadamente a las 10:00 a.m. de ayer, según dijeron testigos. Habitaban en la Colonia San José, ubicada en Mateare.
La rastra que se vio involucrada en el hecho, placas CH 01172, era conducida por Luis Manuel Tórrez Hernández, de 41 años. Sus compañeros de trabajo revelaron que es originario de la ciudad de Corinto, adonde trasladaba la cantidad de dos mil adoquines que la Alcaldía de esa ciudad portuaria utilizaría en la construcción de calles en diferentes barrios corinteños.
PERDIÓ EL EQUILIBRIO
José Luis Carrión, un compañero de labores de Tórrez Hernández, conducía un camión que circulaba detrás de la rastra y dijo que vio cómo ocurrió el accidente, cuando las víctimas circulaban abordo de una bicicleta en dirección a Managua y la rastra lo hacía en sentido contrario.
“Yo vengo en un camión rojo que viene detrás de la rastra. La señora viene en la bicicleta y por cuenta la niña se le quiso caer y perdió el equilibrio, fue a pegar el manubrio en la llanta de la rastra (trasera derecha), se le cae la niña y después cayó ella y a las dos le pasó encima la llanta. Yo me agarré la cabeza cuando vi que ellas cayeron”, relató Carrión, quien también agregó que ellos (Tórrez y él) conducían a baja velocidad porque acababan de pasar un policía acostado.
Otro testigo, Léster Guido, de 25 años, declaró que había visto a la niña cuando le sujetó el manubrio de la bicicleta a la madre, por lo que ésta última supuestamente había perdido el control de la bicicleta y se fue a estrellar contra la llanta trasera de la rastra.
El vehículo arrastró como 10 metros el cuerpo de Larios, el cual quedó debajo de las llantas de la rastra, mientras que el de su niña se encontraba en el mismo lugar donde probablemente ocurrió el accidente.
Familiares de las víctimas se oponían a que los cadáveres fuesen trasladados al Instituto de Medicina Legal, pero al final fueron convencidos por varias personas y accedieron.
Los mismos trabajadores de la rastra debieron quitar una de las llantas para que un equipo del Instituto de Medicina Legal levantara el cuerpo de Larios y lo trasladaran para que se le realizara la autopsia
La bicicleta en que viajaban, Jessenia Larios y su hija Jennifer, quedó a la orilla de la carretera y no sufrió daños.
REGRESABA DEL MÉDICO
Christian Salazar, cuñado de Jessenia Larios, explicó que ella andaba en el centro de salud de Mateare, ya que en los días anteriores la niña había tenido problemas de salud. A la hora del accidente las víctimas regresaban a su casa de habitación.
El esposo de Larios fue identificado como Juan Francisco Salazar Blanco, de 20 años, quien se encontraba trabajando en Managua en una empresa distribuidora de bicicletas y fue avisado de inmediato acerca del accidente.
Una hermana de Larios, Sugey Aragón, también se presentó al lugar del accidente y se soltó en llanto al ver el cadáver de su hermana bajo las llantas de la rastra y a pocos metros el de su pequeña sobrina.