En los próximos meses se estará rehabilitando y fortaleciendo el Centro de Servicios Genético Pecuario (CSGP) para impulsar la inseminación artificial de ganado bovino, para lo cual se realizará una inversión que, en parte, asegure la disponibilidad de nitrógeno líquido necesario para el proceso.
Históricamente han sido los medianos y grandes productores los que más han adoptado la técnica de inseminación artificial. Esto se debe a muchos factores relacionados a la falta, entre los productores, de capacidad técnica y administrativa disponible para combinar adecuadamente la alimentación y sanidad genética del ganado, para la obtención de mejores resultados.
Mario Salvo, titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), manifestó que para la reactivación del centro comprarán una planta productora de nitrógeno, repararán la existente y también comprarán una planta estabilizadora de energía, una camioneta y 10 termos para la distribución del semen en las diferentes zonas del país.
“Tenemos una máquina de producir nitrógeno, pero se encuentra en mal estado. Japón nos dio el dinero para reparar esa máquina de producción de nitrógeno y vamos a comprar otra nueva”, señaló Salvo.
El titular del Magfor señaló que ahora pretenden llegar a todos los productores, en todos los rincones del país, para mejorar la raza bovina. Actualmente están beneficiando a unos 400 productores.
Mitsuhiro Kagami, embajador del Japón en Nicaragua, señaló que ellos están muy interesados en mejorar la genética de los bovinos en el país.
“Creemos que para esto es importante un máquina de producir nitrógeno líquido para mantener espermas congeladas”.
A TRAVÉS DEL IDR
El Gobierno del Japón está contribuyendo a la adquisición de estos bienes por medio del fondo de contravalor del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) a través del programa KR-2.
“Estamos aportando unos cinco millones de dólares y creo que la nueva máquina estará disponible dentro de un mes”, indicó Kagami.
Ramón Kontorovsky, director ejecutivo del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), señaló que próximamente estará abriendo una nueva ruta para la distribución del semen.
“Esto abaratará los costos a los pequeños productores, ya que no tendrán que viajar hasta la capital a comprar el producto”, indicó.
Otro de los aspectos que favorecerá a los productores, según Kontorovsky, es que actualmente ellos están comprando nitrógeno a las empresas privadas que “lo venden a un precio extremadamente alto y tienen que venir desde sus fincas hasta Managua a rellenar su termo”.
“Hoy estamos apoyando con fondos de contravalor para el fortalecimiento de la inseminación artificial del ganado bovino que ejecutará el Magfor, esto va a contribuir a mejorar las capacidades y la genética de los pequeños productores, ya que se comprará una planta de nitrógeno para vender a los pequeños productores”, señaló.
En los últimos años Nicaragua ha recibido apoyo del Gobierno del Japón por más de un mil millones de córdobas, en donaciones de fertilizantes y maquinaria agrícola que es vendida a los pequeños y medianos productores, lo que genera un fondo de contravalor llamado KR-2.
Kontorovsky anunció que próximamente realizarán la compra de unos toros para mejorar el hato. “Estamos hablando de 10 toros de alta calidad genética”, aseguró.
LOS ANTECEDENES
La inseminación artificial en Nicaragua habría iniciado en el año de 1957 en una finca privada de la zona del Pacífico.
Se estima que la producción de semen congelado habría tenido lugar, en un inicio, en la finca privada Las Mercedes, ubicada en la ciudad de Managua sobre la Carretera Norte.
En el año de 1982 se inició la construcción de las instalaciones de la empresa nacional de inseminación, lo que actualmente es el Centro de Servicios Genético Pecuario (CSGP), en el mismo lugar y con las mismas instalaciones que ocupa actualmente, es decir en Ticuantepe.
El sector pecuario es uno de los principales generadores de divisas, con más de 120 millones de dólares aportados el año.