Jenifer María Martínez Robinson aseguró que lo que le ocurrió el día que se electrocutó en unos transformadores de una gasolinera de Managua no fue de manera accidental, sino que un hombre la tiró al lugar sólo porque no permitió que sostuvieran relaciones sexuales.
La mujer identifica al criminal sólo con el alias de “El Chino”, el que según la víctima trabaja como vigilante de carros en una gasolinera.
LA PRENSA trató de localizar al vigilante en la gasolinera, pero varios trabajadores de esa dependencia aseguraron que no conocían a ningún hombre con el mote de “El Chino”.
Robinson comentó que el accidente ocurrió el 14 de mayo, a las 11:00 a.m., en el área en donde están ubicados los trasformadores de la gasolinera.
Agregó que andaba recogiendo latas vacías de aluminio para después venderlas pero el hombre se lo impidió. “Él me dijo que si quería las latas , tenía que acostarme con él pero yo no quise y me tiró adentro de la caseta y me encerró y de inmediato sufrí el accidente”.
La víctima permaneció por más de un mes y medio internada en la Sala de Quemados del Hospital Antonio Lenín Fonseca, después que recibió una descarga de 13 mil voltios.
Jenifer María Martínez Robinson sufrió quemaduras de segundo y tercer grado. Fue dada de alta el pasado jueves 6 de julio pero tendrá que convivir por siempre con las cicatrices en un ochenta por ciento del cuerpo. La denuncia fue interpuesta en el Distrito Dos de Policía y ésta investiga el caso.
CLAMA POR AYUDA
La paciente que habita de la Estatua de Monseñor Lezcano, tres cuadras arriba y tres al sur, dijo que agradece a Dios por dejarla vivir y comentó que con esa tragedia que vivió, le permitió reflexionar para dejar por siempre las drogas y la prostitución.
Dijo que necesita un spray de Rifocyna, una leche Ensure y parche para la mano. Las quemaduras que sufrió la marcaron de por vida.