El Ministerio Público solicitó al juez Victorino Estrada Flores reprogramar el juicio por homicidio frustrado en contra de Julián Hernández Jirón, debido a sospechas de amenazas e intimidación a dos testigos.
Yeris Santiago González, abogado defensor de Hernández, es señalado de realizar las amenazas e intimidar a los testigos, según denunció Denis Aragón, fiscal auxiliar de Siuna.
“La señora Eusebia Teófilo Amador, madre de Melvin (Arrington Lazo), denunció que el abogado llegó el 12 de junio a su casa a ofrecerle 3 mil 500 córdobas y le hizo poner su huella digital en un documento que ella desconoce su contenido, ese documento es un arreglo extrajudicial elaborado por el abogado, donde la madre se compromete a suspender la acción penal en contra del acusado”, señaló Aragón.
Eusebia Teófilo Amador denunció el abuso del abogado ante el Centro de Derechos Humanos y Autonómicos de la Costa Atlántica (Cedehca) y medios de comunicación. “El abogado me amenazó con llevarme a la cárcel si comparecía en el juicio, la vida de mi hijo vale mucho, espero que se haga justicia castigando al culpable”, sostuvo la afectada.
Reina Flores Guido, coordinadora de Cedehca en Siuna, sostuvo que tiene en su poder una copia del documento elaborado por el abogado, donde deja claras ventajas a su cliente.
“Yo leí un arreglo extrajudicial que elaboró el abogado Yeris González y deja claras ventajas al acusado, aprovechándose de que la señora Teófilo Amador no sabe leer ni escribir y nos pronunciamos en contra de estas actitudes de los abogados”, sostuvo la funcionaria.
Yeris González Torres, al ser consultado por LA PRENSA, negó la versión de la señora Teófilo y aseguró que su cliente Julián Hernández en compañía de la madre de la víctima, se presentó a su despacho para solicitar una ayuda que requería la madre del joven lesionado para darle atención medica.
“Yo en ningún momento he amenazado a nadie, y ese arreglo no tiene ningún valor en el juicio, ella puede presentarse sin ningún problema”, dijo González.
Julián Hernández Jirón, vigilante de la empresa minera Hemconic, fue acusado de homicidio frustrado en perjuicio de Edwin Osmar Zeledón Ochoa, de 19 años, quien quedó postrado en silla de ruedas; Melvin Arrington Lazo, de 13 años, quedó ciego y Cándido Arteta Chavarría, de 20 años, recibió lesiones graves con una escopeta, cuando penetraron a las instalaciones de la empresa minera la noche del 24 de mayo de 2005.
El juicio oral y público se reprogramó para el 24 de julio. Julián Hernández está en libertad por orden judicial que impuso medida cautelar.