Todos los detenidos en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) y bajo custodia militar de EE.UU. en todo el mundo tendrán derecho a estar protegidos por la Convención de Ginebra, es decir, se les conferirá el trato de prisioneros de guerra.
El vicesecretario de Defensa, Gordon England, pidió en un comunicado a los jefes del Ejército “revisar a la brevedad todas las directivas, regulaciones, políticas, prácticas y procedimientos relevantes en sus áreas para asegurar que se rigen según los estándares del artículo tres” de la Convención de Ginebra.
Se trata del Convenio de Ginebra relativo al trato debido a los prisioneros de guerra, o Convenio III (son cuatro convenios).
“Se asegurarán de que todo el personal (del Departamento de Defensa) se adhiera a estos estándares”, señaló England en un comunicado fechado el 7 de julio y publicado este martes.
El pronunciamiento del Pentágono contradice la constante postura de la administración de George W. Bush, de que la Convención de Ginebra no se aplica a los talibanes, Al Qaeda y otros ‘objetivos de combate’ en la “guerra contra el terror” que lidera Estados Unidos. Hasta hoy, se les veía únicamente como “combatientes enemigos”, una figura jurídica inventada por Washington.
El artículo tres común a las cuatro Convenciones se refiere al trato humano que debe recibir todo detenido.
El pasado 29 de junio, la Corte Suprema dio el mayor revés judicial al gobierno de Estados Unidos desde el comienzo de la guerra contra el terrorismo, al declarar ilegales los tribunales militares especiales creados para juzgar a los presos en la base de Guantánamo.
En su decisión, la Suprema afirmó que esos tribunales violan el derecho militar estadounidense y las cuatro convenciones de Ginebra que regulan el trato a los prisioneros de guerra y que son la base del Derecho Internacional Humanitario.
El portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, indicó tras conocerse el documento, que no supone un cambio de política ya que siempre se le ha dispensado a los detenidos un trato humano.
En opinión de Snow, el memorando del Pentágono refleja el reciente dictamen de la Corte Suprema.
“Lo queremos hacer bien”, dijo Snow, quien calificó de “compleja” la sentencia de finales de junio del Tribunal Supremo.
El portavoz de la Casa Blanca manifestó también que el gobierno trabajará con el Congreso estadounidense para establecer una legislación sobre el asunto.
Por su parte, el senador demócrata Patrick Leahy opinó que las comisiones militares “no deben ser una parodia” y que deberían ser “consistentes con los altos estándares de la justicia estadounidense, que merece la pena proteger”.