Una espeluznante línea de Michael Young, que se introdujo a lo profundo del jardín central, rescató a la Liga Americana de una inminente derrota y en cambio, la llevó a una victoria 3-2 sobre la Liga Nacional, en el Juego de Estrellas del beisbol de Grandes Ligas, anoche en el PNC Park, de Pittsburgh.
El triple de Young, vino después de un sencillo de Paul Konerko y un doble de Troy Glauss, todo cuando había dos outs en el noveno episodio y ante Trevor Hoffman, el estelar cerrador de los Padres.
Detrás de un jonrón de Dave Wright en el segundo episodio ante Kenny Rogers y una carrera más en el tercero, producida por hit de Carlos Beltrán, robo y un wild pitch, la Liga Nacional se había ido adelante 2-1 y su pitcheo se encargaba del resto.
La Liga Americana había inaugurado la pizarra 1-0 en el inicio del segundo episodio, mediante jonrón de Vladimir Guerrero ante el lanza-llamas de los Dodgers, Brad Penny.
Pero la Nacional contestó en el cierre con el cuadrangular de Wright que niveló las acciones y luego se puso adelante 2-1, por el esfuerzo de Beltrán, estando en la colina Roy Holladay por el joven circuito.
La pizarra no se movió más en los siguientes cinco episodios, mientras los fanáticos de disfrutaban de un riguroso dominio de los lanzadores, quienes con la complicidad de brillantes jugadas como una de Albert Pujols y otra de Freddy Sánchez, no permitieron concesiones.
A Penny, quien lanzó dos entradas, lo reveló Roy Oswalt y luego desfilaron con un inning cada uno Brandon Webb, Bronson Arroyo, Brian Fuentes, Derrick Turbow y Tom Gordon, hasta desembocar en Hoffman.
La Americana trajo después de Rogers, quien también lanzó par de entradas, a Roy Halladay, quien estaba perdiendo. Le siguieron con un cero cada uno Barry Zito, Scott Kazmir, Johan Santana, B. J. Ryan y al final, Mariano Rivera, quien lo hizo en plan de rematador, luego de Young volteara el marcador.
Antes que eso pasara, la Liga Nacional trajo a Hoffman para asegurar el juego. Y el veterano derecho de San Diego retiró a Jermaine Dye y Miguel Tejada.
La racha de ocho victorias corridas —más un empate en el 2002— parecía haber llegado a su fin. Pero vino Konerko al bate y dio sencillo. Corrió José López por él. Luego Glauss agregó un doble y Young un triple que lo dejó como el Más Valioso.
B. J. Ryan se llevó la victoria, mientras Hoffman cargaba con la derrota.