La notario número uno de la Procuraduría General de la República (PGR), Morena Isabel Avilés Serrano, negó haber utilizado su cargo para vender propiedades del Estado o realizar operaciones anómalas, tal y como lo señala una reciente denuncia realizada en esa institución.
De acuerdo a la denuncia, Avilés Serrano habría recibido 500 dólares para efectuar el traspaso de una propiedad del Estado que supuestamente había ofrecido en venta a una persona, sin la autorización de la PGR.
Además, estaría implicada en otras actividades de ventas de terrenos del Estado en diversos municipios del país.
Sin embargo, Avilés Serrano aseguró ayer que esos señalamientos son falsos y asegura que jamás ha efectuado ese tipo de operaciones.
La notario se quejó por el trato que le han dado en la PGR luego de que se conociera la denuncia en su contra, pues la suspendieron del cargo y le negaron el acceso a su oficina, sin escuchar su versión.
Aseguró que la única oportunidad que tuvo de exponer su caso fue ante el procurador Alberto Novoa, a quien le dijo que el trasfondo de esa acusación era un problema personal que tenía con unos familiares, pero al parecer éste le restó importancia.
Negó también haber recibido dinero para realizar algún traspaso de propiedad, así como estar asociada con alguien para realizar acciones en contra del Estado.
UNA PRIMA DE CUIDADO
De acuerdo a su declaración, esas acusaciones son motivadas por un problema personal que desde hace algún tiempo tiene con una de sus primas, a quien identificó como Reina de Fátima Rayo Bonilla.
Supuestamente esta mujer se convirtió en su enemiga porque una vez que fue nombrada notario número uno en la Procuraduría, Avilés Serrano no la llamó para que trabajaran juntas en la institución.
Según Avilés Serrano, esa situación molestó tanto a su prima que no tuvo reparo en realizar las falsas acusaciones en la propia PGR y relató que cuando empezó a trabajar en esa institución, su prima llegaba a su oficina a cada momento y que las últimas veces ingresaba sin autorización alguna, por lo cual decidió realizarle un llamado de atención a la recepcionista de la PGR, a fin de que no le permitiera el ingreso sin su autorización.
Esa y otras decisiones que adoptó molestaron tanto a su prima, a tal grado de llegar a decir a la PGR los señalamientos que, según Avilés Serrano, carecen de prueba.
“TODO HA SIDO LEGAL”
“Ella dice en la denuncia que he hecho infinidades de ventas de propiedades del Estado, valiéndome del conocimiento y el acceso que tengo al banco de información. Pero yo no tengo tal acceso”, aseguró.
Agregó que todas las escrituras sobre ventas de propiedades que ha realizado en la PGR, han sido por órdenes expresas de su jefe inmediato, el doctor Víctor Manuel Talavera Huete, dentro del orden legal.