El gobierno de Nicaragua pretende generar 980 megavatios de energía en el proyecto de la represa Copalar en el municipio Bocana de Paiwas, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), dijo ayer Ernesto Espinoza, miembro de la Comisión Nacional de Energía.
Sin embargo, Espinoza señaló que se requiere de una inversión de mil millones de dólares para la ejecución del proyecto en un plazo de siete años.
Agregó que el gobierno trabaja en un programa de desarrollo social que pretende suministrar “los medios básicos” a 25 mil pobladores que serían desplazados de sus fincas, haciendas y casas, en 20 comunidades en el sector de Paiwas.
HAY QUE DAR MEJORESCONDICIONES
“Se tiene que alojar a la población en mejores condiciones de las que tienen actualmente, pero en otras zonas”, dijo Espinoza ayer en el programa Primera Plana que transmite Canal 2 y LA PRENSA.
Asimismo, señaló: “Nicaragua podría convertirse en el país exportador de energía por excelencia, porque a partir del 2008 comenzará a exportar energía y nos vamos a ahorrar 300 millones de dólares”.
La represa Copalar inundará y destruirá cementerios, iglesias, escuelas y centros de salud, expresaron fuentes del Consejo Regional Autónomo de Atlántico Sur, ya que estiman que se inundará a varias comunidades no solamente de la RAAS, sino también de Matagalpa y Boaco.
DETRACTORES DELPROYECTO COPALAR
“Hay que sopesar qué tanto va a afectar esto a la gente. El gobierno se va por lo más fácil, porque este proyecto existe desde el tiempo de Anastasio Somoza Debayle. Somoza tuvo que parar el proyecto por protestas de la gente de Paiwas en los años 70”, dijo el profesor William Shwartz Cunningham, director del proyecto de apoyo a la promoción y defensa de los derechos de los pueblos indígenas y afro descendientes de la costa caribe de Nicaragua.
Los pobladores de Paiwas se organizan en lo que denominan “antiproyecto Copalar”, con el fin de no permitir que el Estado los desaloje de sus tierras que han habitado desde hace muchos años.
SE QUEJAN POR FALTADE EXPLICACIONES
“No nos han dicho cuáles van a ser las consecuencias en impacto ambiental, de hacer una represa en el río Grande de Matagalpa. Ellos inundarán comunidades y afectarán a 25 mil personas para represar el agua. Esto implica que ahí hay gente que tendrá que abandonar sus fincas, cementerios, iglesias, sus muertos. Todo eso va a desaparecer. Eso hay que estudiarlo bien”, sostuvo Shwartz.
La Asamblea Nacional conformó recientemente una Comisión Especial que valorará la viabilidad de la represa Copalar, para ello se plantean reformas a varias leyes y decretos del país, incluyendo la Ley de Autonomía, que otorga facultades a los Consejos Regionales Autónomos, por encima del gobierno central.
“El gobierno está trabajando un proyecto piloto para trasladar a esa gente a otros lugares. Estamos hablando que son más de 25 mil personas, ¿dónde los ubicarán?”, se preguntó el dirigente costeño.