Representantes del sector privado entraron en contradicciones sobre las reformas al Código Tributario, pendientes de ser aprobadas en la Asamblea Nacional como un requisito para que Nicaragua se mantenga dentro del programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), José Adán Aguerri, valoró que las reformas gozan del consenso porque “hacen un balance de los derechos y deberes del contribuyente frente a la administración tributaria”.
Pero Ximena Ramírez, presidenta del Congreso Permanente de Mujeres Empresarias de Nicaragua, indicó que las reformas al Código Tributario no son las adecuadas y al mismo tiempo demandó al Gobierno impulsar una política fiscal acorde a las necesidades de los ciudadanos y en especial de quienes deseen hacer negocios.
Las reformas al Código Tributario, aprobado en octubre del 2005 y en vigencia desde mayo pasado, son requisitos para que Nicaragua logre pasar el examen de revisión del FMI previsto para el 19 de julio, y con ello lograr el desembolso de 70 millones de dólares.
“El sector gremial privado, en conjunto con el Colegio de Contadores, y tres de las principales asociaciones comerciales del Mercado Oriental, llegamos a un consenso sobre las reformas y presentamos un documento el 19 de abril a la Asamblea Nacional”, sostuvo Aguerri.
Reiteró que en la reforma se incluyen “artículos de estricto beneficio para el contribuyente”.
Refirió que el Código vigente establece que, cuando un contribuyente no se presente a pagar sus impuestos el día que le corresponde, deberá pagar una multa de entre 90 y 110 dólares por cada día de retraso.
Pero con la reforma, añadió, se propone que la multa no sea mayor al 20 por ciento de lo que adeuda en impuestos.
PIDEN MENOS TRABAS
Por su parte, Ramírez insistió en la implementación de una política fiscal.
Señaló que actualmente si un empresario decide abrir un nuevo negocio, no ha terminado de ponerlo en operaciones, y ya la Dirección General de Ingresos (DGI) está presionado para ver de qué manera va a pagar. “Esa no es una política fiscal amigable con las personas que están creando empleos y generando riquezas en este país”, manifestó.
Explicó que para las personas que están comenzando con un nuevo negocio deberían de existir políticas fiscales adecuadas que estimulen la creación de nuevos empleos, además señaló que actualmente para gestionar la apertura de un nuevo negocio los trámites son bien engorrosos.