Tras cuatro días de calma chicha, las primeras sorpresas llegaron este viernes en la tercera ronda de Wimbledon, sobre todo por la derrota del argentino David Nalbandian y de la suiza Martina Hingis.
El argentino, cuarto favorito, perdió ante el español Fernando Verdasco, 30º mundial, en tres sets, 7-6 (11/9), 7-6 (11/9), 6-2.
Rápido, para precipitarse a la televisión y ver otra dura derrota de su selección nacional de futbol en cuartos de final de la Copa del Mundo. El de Córdoba, gran aficionado al balompié, había pedido a la organización adelantar su partido para poder ver el partido ante Alemania.
“El encuentro lo perdí yo”, dijo Nalbandian, que reconoció haber sido superado por un rival que “varió mucho su saque”.
“No pude encontrar la forma de devolverlo, eso me fue quitando confianza; si hubiese podido quebrar en el comienzo del primer set, eso me hubiera motivado”, dijo lamentando las oportunidades de romper el servicio de Verdasco que tuvo en el partido: 19 en total, sobre todo al principio. Sólo concretó una.
Por su parte, Verdasco se mostró orgulloso de haber derrotado a Nalbandian. “Ubico este triunfo entre los tres más importantes de mi carrera, junto con el de Roddick el año pasado en Miami, y el de Ferrero en Valencia donde después gané el título”, dijo el madrileño.
“Creo haber jugado un muy buen partido y tuve la fortaleza mental de aguantar con todos los ‘break points’ que contó Nalbandian”, y acordó con su rival que una clave del partido fue variar su saque “ante uno de los jugadores que mejor devuelve”.
Más sorpresas llegaron en categoría femenina, donde Martina Hingis (cabeza de serie N.3) fue batida por la japonesa Ai Sugiyama (N.18), 7-5, 3-6, 6-4.
En Australia y Roland Garros, la suiza, de vuelta a la competición tras tres años retirada, había alcanzado los octavos de final. Pero la tenista más joven en ganar Wimbledon en la ‘era Open’ (desde 1968), hace nueve años, cuando contaba 16, vio frustrado su regreso al All England Club por una veterana de 31.
También la rusa Sveltana Kuznetsova (N.5), finalista en Roland Garros, fue elimada por la china Li Na.