Un día después que Alemania bajó de las nubes a Argentina y la dejó fuera de la Copa Mundial de Futbol, la representación latinoamericana quedó reducida a Brasil, quien salta hoy al terreno de juego del estadio de Francfort (2:00 a.m.) a defender el honor continental.
Pese a controlar la posesión del balón y definir el ritmo del partido, los argentinos cayeron 4-2 en ronda de penales, con lo que desde ayer emprendieron el retorno a su casa, mientras los alemanes se prepararán para medirse a Italia en busca del boleto a la final de la Copa.
Argentina se fue adelante 1-0 con un espectacular gol de Roberto Ayala al minuto 49, pero los germanos nivelaron 1-1 al minuto 80, cuando Miroslav Klose anotó tras un centro de Michael Ballack.
No hubo más movimiento en el marcador, ni siquiera en el tiempo extra, dejando la suerte de los clubes en manos de la lotería de los penales, que una vez más favoreció a Alemania.
Ayala, quien pasó de héroe a villano y Esteban Cambiosso, fallaron por Argentina ante el arquero Jens Lehmann, mientras los cuatro alemanes, Neuville, Ballack, Podolski y Borowski, acertaron hasta dejar a Argentina en el camino.
EL TURNO DE BRASIL
Mientras tanto, Brasil, el equipo de mayor peso en la historia de los mundiales, intentará ajustar cuentas hoy con Francia, quien lo venció 3-0 en la final de la Copa de 1998.
Con la excepción de Brasil, todos los equipos latinoamericanos han quedado en el camino, y pese a su extenso historial de éxitos, Francia ha sido siempre un hueso duro de roer para los sudamericanos.
La última vez que Brasil le ganó a Francia en Copas Mundiales fue 5-2 en Suecia 58. Desde entonces ha pasado más de medio siglo. Así que ha llegado el momento que Brasil muestre su verdadero carácter. De lo contrario, Latinoamérica será sólo un espectador.