Socializar ¿desde pequeño?
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La socialización es un proceso interactivo entre el niño y los agentes sociales |
Ernesto González Valdés ernesto-gonzalez@laprensa.com.ni
El niño nace como un ser indefenso, necesitado de atención y cuidado de los adultos para satisfacer sus necesidades. Nace inmerso en un grupo social que le satisface.
Por otra parte, ese grupo necesita del nuevo individuo para poder perpetuarse, mantener sus valores, creencias y costumbres. Esta transmisión de conocimientos se hace a través de los agentes sociales, como la madre, padre, hermanos, familiares, compañeros, maestros; instituciones, como la escuela; medios de comunicación social, sobre todo la televisión que debe pulirse mucho.
La socialización es un proceso interactivo entre el niño y los agentes sociales. En esta interacción el niño adquiere valores, normas, costumbres, roles, conductas, que le transmite la sociedad. ¿Qué agentes sociales podemos considerar prioritarios? Los personales e institucionales.
Las figuras del apego son en la primera infancia el principal vehículo de socialización. En la interacción se van modelando las conductas infantiles, poco a poco se va ajustando a las expectativas de conducta socialmente aceptadas, a la vez que propician la imitación de conductas de modelos reales o simbólicos que acortan su proceso de adquisición.
Entre las normas sociales que los niños adquieren antes de dos años están la colaboración al vestirse y desvestirse, el control de esfínteres, el manejo de los cubiertos, los hábitos de comida, la comunicación por turnos, pedir cosas, escuchar, intercambiar objetos; pero todavía no comprende el sentido de la norma social y surge el conflicto entre lo que desea hacer y lo que le prohíben.
Desde su nacimiento, el bebé es objeto de múltiples acciones sociales que constituyen la base de sus primeras relaciones y anticipan lo que será su futura vida social. Durante los primeros meses tiene respuestas emocionales poco específicas, sensaciones de placer o displacer, según el estado de relajación o tensión que experimente.
Al mismo tiempo, su grupo social necesita la incorporación de éste para mantenerse y sobrevivir y además, satisfacer sus necesidades. Le transmite la cultura acumulada a lo largo de todo el curso del desarrollo de la especie. Esta transmisión implica valores, normas, costumbres, asignación de roles, enseñanza del lenguaje, destrezas, contenidos escolares, y todo aquello que el grupo social ha acumulado.
La forma en que actúan estos agentes depende de factores como la clase social, la ciudad, la zona geográfica en que el niño nace y vive, el sexo, aptitudes físicas y psicológicas, etc. Por tanto, esta interacción y su resultado dependerán de las características del propio niño y de la forma de actuar de los agentes sociales.

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