Complejas convenciones de diáspora nicaragüense
Alejandro Gallard Prío
Se viene anunciando con bombas y cohetes la gran convención de los nicaragüenses en el exterior, a efectuarse en Miami, esfuerzo que merece reconocimiento ya que toda reunión que tenga como meta el acercamiento de un grupo diverso de compatriotas, es positiva.
Pero aún con todo lo bueno que esta convención presenta, puede también causar daño a su principal objetivo:
La unificación de los nicaragüenses en el exterior, unificación que no puede, ni debe ser programada, convocada, ni facilitada, por gobierno alguno, ya que quieran o no, le imprimen el sello oficial del Gobierno de turno, lo cual abre la puerta para que otros, en el futuro, interfieran para el beneficio de sus intereses políticos.
No podemos inventar la rueda, hay dos clases de convenciones o congresos, los de las asociaciones y/o cámaras y las de una confederación de las mismas, las cuales son organizadas por sus respectivas direcciones ejecutivas que son las que se encargan de su planificación, promoción y presupuesto, contando para ello con la cuota de sus miembros y la venta de kioscos y publicidad de los exhibidores de bienes y servicios de las mismas.
Este es un proceso que toma años, debido a que va mancomunado al número y calidad de asistentes a las mismas.
Por lo tanto, no se puede invitar con gastos pagos a miembros de las asociaciones, a menos que sea un conferencista, ya que esto daña su calidad y prestigio.
Por otro lado, debemos estar conscientes de que el proceso de unificación de nuestra diáspora tomará un esfuerzo de años. No se logrará en una o tres convenciones, menos aún donde los convencionales son subvencionados, ya que las convenciones se nutren de los miembros y asociaciones que la forman, de lo contrario pierden su integridad e identidad.
Los nicaragüenses en el exterior han sido un ejemplo de ciudadanos trabajadores, esforzados y conscientes de sus obligaciones, son los que mantienen el flujo de dólares que mueve nuestra economía con sus remesas familiares, inversiones y visitas a su tierra natal y tienen el derecho a exigir respeto a los gobiernos de turno, sin solicitar o recibir favores y granjerías, que dañan nuestro prestigio e independencia.
Las convenciones son foros de acercamiento para exponer y discutir ideas que beneficien a los asociados y no convivios políticos con sabor a pachanga, a menos que sean convenciones de partidos, donde las dádivas, las bebidas y los manjares son lo que la ocasión demanda
El autor es nicaragüense, tiene 50 años de residir enel exterior

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