Mano de obra nica es imprescindible, dice Cámara tica
Josué Bravo CORRESPONSAL / COSTA RICA nicasenelexterior@laprensa.com.ni
La importancia de la mano de obra nicaragüense en el sector construcción de Costa Rica se explica en pocas palabras: su presencia es imprescindible y de ellos depende que se hagan o no edificios en el país. Así lo resume el director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC), Randall Murillo Astúa.
Destaca que los inmigrantes nicaragüenses han solventado la necesidad de mano de obra en este rubro en el que los costarricenses “ya no quieren trabajar”, en momentos que se requiere cumplir estándares de cantidad y calidad.
“Es imprescindible para llevar adelante las obras pese a que ahora hay un gran uso de maquinaria y tecnología en construcción, pero siempre la mano de obra nicaragüense es necesaria”, dijo Murillo en entrevista con LA PRENSA.
“Si no fuera por la mano de obra nicaragüense posiblemente en Costa Rica no se construyera”, agregó.
Cifras recopiladas por el Banco Central de Costa Rica indican que en el país viven 258,498 nicaragüenses, de los cuales el 19 por ciento se dedica a labores de construcción; no obstante, Murillo cree que los inmigrantes que trabajan en esta área pueden ser más, dado que existe un sector informal que no es controlado por el Estado.
SON BUENOS TRABAJADORES
El director ejecutivo de la CCC destaca la calificación de los nicaragüenses, a quienes describe como buenos trabajadores y artesanos, muchos de ellos han aprendido el oficio empezando como peones o ayudantes, pero luego se han convertido en albañiles o maestros de obras.
“Se puede decir que entre un 25 y 30 por ciento de la mano de obra nicaragüense es calificada. Muchos que vienen llegan a una construcción a trabajar como peones, pero a medida que se les va dando oportunidades empiezan a pegar bloques, a trabajar la madera o aprender soldadura”, explica.
“El nicaragüense no sólo tiene habilidades para volar pala, a como decimos nosotros, sino que va exigiendo oportunidades para calificarse. Quizá algunos no pueden tener oportunidades de realizar estudios por su condición migratoria, pero van tomando participación en la mano de obra calificada”, dice.
“Hace varios años, del ciento por ciento quizá el 80 por ciento eran nicaragüenses no calificados los que venían a trabajar y el resto eran ticos, ahora eso ha cambiado porque también nosotros capacitamos al trabajador independiente de su nacionalidad y algunos aprovechan la técnica que otros tienen”, agrega.
El director ejecutivo de la CCC divide en dos bloques el sector construcción en Costa Rica. El informal, que se dedica a realizar el 65 pro ciento de las construcciones, en su mayoría pequeñas casas dispersas por el país; y el formal que ellos representan, encargados de hacer grandes edificaciones.
Dice que en los dos hay mucha presencia de nicaragüenses, pero la diferencia es que los agremiados a la CCC les pagan mejores salarios, evitan contratar a ilegales y cumplen con cargas sociales.
“En cambio el sector informal no lo hace. Eso no sólo significa que no protegen al trabajador, sino que nos hacen una competencia desleal porque al final uno termina pagando demás por las cuotas del seguro social”, se queja.
SIN DESPLAZARMANO DE OBRA TICA
Murillo quiere romper el mito que indica que los nicaragüenses vienen a quitarle el empleo a los ticos.
En ese sentido dice que los costarricenses no quieren emplearse en labores de construcción porque han encontrado en áreas como la industria una forma de empleo menos pesado, o porque simplemente se ha capacitado mejor.
Murillo critica la actitud del Gobierno tico que a su juicio ha tenido una participación en contra de la contratación de extranjeros.
“Eso ha permitido que se contrate al trabajador extranjero con mayores dificultades. Por ejemplo, cada vez que se inicia una construcción antes que el trabajador, llega el inspector del Instituto de Seguros o de la Caja de Seguridad Social y lo primero que hace es pasar lista. Si hay irregularidades nos sancionan”, explica.
SIN COMPETENCIA
El año pasado la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales indicó que el boom de la construcción en El Salvador, propiciado por el envío de remesas desde Estados Unidos, ha provocado que cada vez más nicaragüenses prefieran emigrar a ese país. No obstante, para la Cámara Costarricense de la Construcción, si continúa esa tendencia la construcción en Costa Rica no se verá afectada porque El Salvador es un país pequeño que no podrá absorber a todos los nicaragüenses.

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