Regresa calma a Filipinas
 |
|
|
|
Militares tratan de calmar los ánimos de la población durante la tensión que provocó un grupo de gendarmes.
|
|
MANILA/AFP
Una mini rebelión militar terminó pacíficamente ayer en Manila con la rendición de un oficial implicado en un supuesto intento de golpe de Estado, declaró su superior.
El jefe de los Marines, el general Nelson Allaga, anunció que el coronel Ariel Querubin puso fin a su insurrección después de haberse encerrado durante cinco horas con un pequeño grupo de soldados armados dentro de un cuartel militar de la capital.
Los dos hombres salieron juntos del cuartel general de los Marines tras unas discusiones y los refuerzos que rodeaban el lugar levantaron su dispositivo.
El general declaró que se había alcanzado un acuerdo “entre hombres” para poner fin al incidente, ocurrido en un contexto de tensión.
La Presidenta de Filipinas, Gloria Arroyo, decretó el viernes el estado de urgencia, oficialmente para desbaratar un intento de golpe de Estado militar, aprovechando el 20 aniversario del derrocamiento del dictador Ferdinand Marcos por un levantamiento popular, apoyado por el Ejército y la Iglesia Católica.
El general Querubin y sus partidarios habían pedido el apoyo de la población y algunos dirigentes de la oposición, entre ellos una hija de Marcos, la diputada Imee Marcos, acudieron al lugar.

|