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SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 25 DE FEBRERO DE 2006
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Alberto Cuadra Mejía en la literatura

Foto  
.Poeta de Mérito y Miembro de Honor de la Sociedad de Escritores Norteamericanos y nominado como Poeta del Año 2005

El poeta Cuadra Mejía, junto a dos amigos en el exilio.

 

Juan Maltés

Una vez más el nombre del poeta nicaragüense Alberto Cuadra Mejía salta a la palestra. Esta vez a nivel mundial. La Biblioteca Internacional de Poesía, con sede en Owings Mills, Maryland, le otorgó recientemente el segundo premio Editor’s Choice Award.

Vale la pena destacar que en este concurso participaron más de 500 poetas de Estados Unidos, Europa y América Latina. El panida Cuadra Mejía fue invitado a Maryland para recibir personalmente el premio a finales de enero. El reconocimiento de su obra literaria no sólo se circunscribe a este premio sino que el año pasado fue nominado como Poeta del Año 2005 por la Sociedad Internacional de Poetas. Además, la referida sociedad lo nombró Poeta de Mérito y Miembro de Honor de la Sociedad de Escritores Norteamericanos, por haber participado con el poema: Tonight, (Esta noche), traducido al inglés por el también poeta nicaragüense Roberto Cuadra López, y obtuvo 6.3 millones de votos a través de Internet.

Con el poema Tonight, Cuadra Mejía es el único nicaragüense incluido en una antología de más de cien poetas norteamericanos, en una edición dirigida a Europa en el año 2002.

Pablo Antonio Cuadra (PAC), quien mantenía una estrecha relación con su pariente Alberto Cuadra Mejía, viajó a Miami en noviembre de 1994 a la Primera Exposición del Libro Nicaragüense y le otorgó un reconocimiento por su destacada labor intelectual que enaltece a las letras patrias. En esa época, PAC era presidente del Consejo Superior de Cultura de Nicaragua.

Cuadra Mejía fue incluido también en la reconocida obra Eleven nicaraguan poets in the U.S.A., publicada en el 2001 y en la que también aparecen los panidas Horacio Peña, Guillermo Menocal y Yolanda Blanco.

El conocido crítico Eliseo Cardona, en su columna Artes y Letras, del diario El Nuevo Herald, elogió en un largo ensayo, la obra de los 11 poetas nicaragüenses y explicó que son múltiples los temas de esta antología, pero todas llevan a un mismo fin, que es la creación del verso para el hombre de nuestra época. De la misma manera, lo hizo la columnista del Diario Las Américas, Ena Curnow.

Dato importante y contradictorio es que la mundialmente conocida empresa de automóviles Headquarter Toyota, de Miami, a través de su presidente Jerónimo Esteve III, patrocinó la publicación de su último libro de poesías titulado Entre el barro y la arena. Es contradictorio porque ninguna empresa nicaragüense se acuerda de sus intelectuales en el extranjero, a pesar del gran prestigio que le brindan a Nicaragua, al enaltecer las letras patrias.

En el momento que escribo este comentario siento temor, —nuevamente— que la monumental y escalofriante frase de Antonio ante los funerales de Julio César, “no vengo a elogiarlo, sino a enterrarlo”, y rescrita por Carlos Martínez Rivas (CMR), en su prólogo al libro de poesías de Alberto Cuadra Mejía: Lo que muy pocos escribirían, de que la “intelectualidad” de Managua, vale decir, Nicaragua, lo vuelva a desconocer o mejor dicho a reenterrar.

Carlos Martínez Rivas, durante su prolífica vida literaria, solamente escribió dos prólogos: uno a un libro del Padre Azaharías H. Pallais, y el otro al libro de poesías de Alberto Cuadra Mejía. Lo que más atrae la atención es que CMR solicitó a Cuadra Mejía un espacio para escribir el prólogo que tituló: Sobre este libro. Todo lo contrario a centenares de escritores —nacionales y extranjeros— quienes pidieron a CMR escribir sus prólogos, pero no lo consiguieron.

Para reafirmar la extraordinaria poesía de Cuadra Mejía, CMR nos relata que en una conversación con Ernesto Cardenal, éste dijo: “Este Alberto Cuadra escribe cosas extrañas”. CMR dejó constancia escrita, es decir, de su puño y letra que yo vi, cuando le dedicó a Cuadra Mejía su libro La insurrección solitaria. La dedicatoria dice textualmente: “Para el poeta Alberto Cuadra Mejía, de quien Ernesto Cardenal dijo: Este Alberto Cuadra escribe cosas extrañas. Con mi “extrañeza” y afecto, Carlos Martínez Rivas, fecha, 1978.”

La poesía de Cuadra Mejía también tiene algo de la tristeza de César Vallejo, T.S. Elliot, Edgard Lee Master y las misteriosas revelaciones de William Faulkner.

Antes de cerrar este comentario, deseo citar el párrafo final del prólogo de CMR a Lo que muy pocos escribirían y dice: “Sé que con mi simpatía, este libro pierde la de varios y poderosos sectores más influyentes que yo para su consagración. Se repite aquí —proporciones guardadas— la frase de Antonio en los funerales de César. Con estas palabras introductivas, “No vengo a elogiarlo sino a enterrarlo”; al igual que padre y maestro mágico José Coronel Urtecho, enterró bajo el esplendor de su Gramma, la primicia grama de Sobre la grama”.  
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Alberto Cuadra Mejía en la literatura