ESCRIBANOS
EDICIONES ANTERIORES
LA PRENSA
OTROS SUPLEMENTOS
SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 25 DE FEBRERO DE 2006
PORTADA
CUENTO
POESIA
LEXICOGRAFIA
CINE
ENSAYOS
PINTURA
MUSICA
COMENTARIO
CRITICA
Pequeña prosa para una cita

Foto  

Pinturas de Laura Báez.

 

Anastasio Lovo

A Alejandra siempre

Esta vez no voy a describirte. Ya lo hice en tu novela y los buenos lectores se enamoraron de vos y te amaron. Esto me puso celoso. Además, ahora nada pueden mis palabras contra tu belleza.

Llegaste a mí en la revolución porque eras la revolución en mi vida. La revolución que hiere, no sana y amo. La revolución caótica, sangrienta y absurda. La revolución ebria y alucinada, de grandes ojos fosforescentes emasculándose ella misma. Suicida.

Llegaste nuevamente a mí en la Restauración, época en que cometí todos mis crímenes. La edad dorada del desierto, cuando mi familia me maldijo con un escupitajo en la frente y viví las inclementes arenas del exilio, aquellas que bordean la muerte. Tus manos vida me dieron de beber, tus pechos abundantes leche y miel.

Luego un ángel crucial me ayudó a salir del infierno. Un ángel de alas trémulas, un dulce ángel que nunca supo para qué son las alas, pero esto es incidental.

Hoy te vengo a ver con vino y rosas azules, apacibles como tus pétalos, con el clavel de mi corazón deshojado, no marchito. Sabiendo que es nuestro tiempo de vendimia, amor, paz y pasión...

Aunque caigan a nuestros pies las altas murallas de Jericó bajo el chorro dorado de las trompetas apocalípticas.  
.


---
Pequeña prosa para una cita


Juan Carlos Onetti “total”


Bienvenido, Bob