Un reino de necesidades
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A dos semanas de los comicios regionales de la Costa Atlántica continúan ausentes las ofertas electorales para desarrollar la región. Pero una encuesta de Ipade y el Informe de Desarrollo Humano del PNUD (2005), ponen en perspectiva las principales demandas ciudadanas de los costeños |
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En 1998 el abstencionismo fue del 51% y en el 2002 fue del 61%, en los comicios regionales del Atlántico.
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Eduardo Marenco politica@laprensa.com.ni
¿Qué necesita para mejorar las condiciones de vida de su familia? Préstamos y tierras. Esa fue la respuesta predominante recibida en la Costa Atlántica por los encuestadores del Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade). Así se hace constar en el informe de Desarrollo Humano del 2005, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Los mestizos quieren tierra (45%) y préstamos (26.6%). Los miskitos demandan préstamos en su mayoría (53.1%). Los mayangnas anhelan tierra (57.1%) y préstamos (25.7%). Los creoles demandan tierra (20.8%), préstamos (29.2%) y los implementos de pesca (20.8%).
Los ramas necesitan préstamos (42.6%) y además, implementos de pesca (18.5%). Los garífunas requieren lo mismo: un 41.8% ansía crédito y el 25.5% implementos de pesca.
Sin embargo, a dos semanas de los comicios, lo que no se ha escuchado es qué les ofrecen los políticos. El discurso de las principales fuerzas se ha concentrado en una dicotomía: pacto versus anti pacto.
REPRESENTADOS POR NADIE
Las demandas ciudadanas de los costeños están enterradas bajo un gran alud de desencanto político.
Una mayoría afirma no sentirse representado por las decisiones del Gobierno central, los consejos regionales autónomos ni las alcaldías.
Así lo revela otro sondeo del Instituto Republicano Internacional (IRI) y el Ipade, efectuado en el segundo trimestre del 2005 en toda la región Atlántica. Se entrevistó a 950 personas, con un nivel de confianza del 95 por ciento y un error muestral del cinco por ciento.
La muestra se amplió con una submuestra de 150 personas de comunidades étnicas e indígenas: ramas, garífunas, creoles y mayagnas.
Una mayoría de dos tercios (66 por ciento), indica el informe del Ipade y del IRI, no están de acuerdo con la manera en que el presidente Enrique Bolaños conduce el país.
El 47.8 por ciento de los consultados dijo estar peor que antes, mientras que el 37.6 por ciento afirmó seguir igual. Solamente el 13.4 por ciento siente que está mejor que antes.
En lo relativo al costo de la vida, la construcción, la lucha contra la pobreza, los servicios de salud, la creación de empleos y la ayuda a la pequeña empresa; en todo esto, Bolaños obtiene malas notas.
El 82 por ciento dice que son los problemas económicos los que afectan más su vida. Al igual que en el resto del país, la ciudadanía caribeña coincide en demandar empleo y resiente el aumento de la carestía de la vida, sobre todo a raíz de la crisis energética.
¿Hay esperanzas? El 79 por ciento dice que sí. El 18.5 por ciento dice que no.
En cuanto al gobierno regional, el 22.5 por ciento califica de buena la gestión de los mismos, frente a un 35.6 por ciento que las califica de regular y el 29.9 por ciento que las califica de mala.
GANAS DE VOTAR, PERO SIN SABER CUÁNDO
La mayoría de los ciudadanos encuestados piensa ir a votar, pero admitieron que, en aquel momento, no sabían cuándo serían los comicios para elegir a los consejos regionales.
Es de suponer que ahora sí sepan cuándo ir a votar.
En tanto, seis de cada diez encuestados consideran que los partidos políticos no defienden los intereses de la ciudadanía.
Uno de los grandes problemas que la población resiente es el desempleo. El 45.2 por ciento de los ciudadanos dijo no tener un empleo fijo.
Por otro lado, un 41.9 por ciento dice que vive con menos de mil córdobas al mes, o menos de dos mil quinientos córdobas al mes.
El analfabetismo, conforme a la encuesta del Ipade y del IRI, alcanza al 19 por ciento de las personas entrevistadas.
La encuesta indicó que el 66 por ciento del pueblo mayagna vive con un ingreso de menos de mil córdobas.
El 23.9 por ciento del pueblo rama sufre el analfabetismo. Pese a todo, el 79 por ciento de los encuestados tiene esperanza en que la situación cambie para bien en Nicaragua.
El Informe del PNUD demuestra más aún, el grado de descontento ciudadano.
un consenso mínimo: los concejales no trabajan lo necesario
En tanto, según el Informe de Desarrollo Humano del 2005, sólo el siete por ciento piensa que el gobierno regional le puede ayudar a resolver sus problemas.
El 32 por ciento cree que es el Gobierno central el que le puede ayudar a resolver sus problemas personales. El diez por ciento señala que el alcalde de su municipio puede ayudarle.
Hay un consenso, además, en que el principal problema de la autonomía es que las autoridades costeñas electas hasta ahora no han funcionado bien. El 69.9 por ciento piensa así.
Asimismo, el 66.6 por ciento considera que otro problema importante de la autonomía es que el Gobierno de Managua no ha querido apoyarla.
Y prácticamente siete de cada diez personas encuestadas consideran que otro problema principal para la autonomía, es que los partidos políticos nacionales tienen mucha influencia en el proceso autonómico del Caribe.
Otros estudios consultados para elaborar el informe del PNUD, indican que una mayoría (siete u ocho de cada diez) piensa que el problema con los consejos regionales es que responden a los partidos que los eligieron y no a la ciudadanía.
También hay una percepción generalizada de que hay mucha corrupción en los consejos regionales, al menos en las encuestas entre 1997 y el 2001, dice el informe del PNUD.
Por otro lado, seis de cada diez, cree que el gobierno regional trabaja sin tomar en cuenta al consejo.
Un análisis de un grupo focal llevado a cabo por el PNUD, en Bluefields, también demostró que los pobladores piensan que las autoridades electas no respetaban a los electores ni sus decisiones. Tampoco cumplían con sus promesas de campaña y las decisiones que tomaban no eran las más viables para el desarrollo de la región.
EL PODER MESTIZO
“El crecimiento poblacional de las regiones autónomas es dramático. El estimado de población de Naciones Unidas es de unos 626 mil habitantes, casi medio millón, o sea el 76% de origen mestizo”.
Agrega el análisis de los observadores electorales:
“El padrón electoral se ha quintuplicado en 12 años. Se escucha del crecimiento de la región de las minas, pero el mismo Bluefields ha pasado de tener unas 13 comunidades mestizas a finales de los años ochenta, a más de 50 el día de hoy”.
“Los índices de Desarrollo Humano son los más bajos del país (.466 en la RAAN Y .454 en la RAAS), sin embargo las migraciones a la Costa no se detienen y ocurren por millares a la vez”, continúa el informe de observación..
Se puede constatar, dice Ética y Transparencia, la presencia de muchas de las familias desplazadas de Matagalpa y Jinotega, trabajadores del café, que “marcharon hacia Managua hace un par de años, habitando la zona de Kukra Hill en la RAAS”.
Muchas de estas personas han solicitado tener derecho al voto en el Caribe. La Ley exige un año de permanencia cuando menos. El magistrado Roberto Rivas, presidente del Poder Electoral, ha insinuado el posible traslado de personas, especialmente en Las Minas, con el objetivo de ganar votos.
También hay denuncias sobre una mafia de toma-tierras que impulsa el avance de la frontera agrícola, utilizando a grupos de personas que arrasan el bosque y luego venden la tierra para que sirva de pasto al ganado. Muchos de ellos, eventualmente, podrían estar habilitados para votar.
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