Ciudad Antigua sin agua
Alina Lorío L. CORRESPONSAL/ NUEVA SEGOVIA departamentos@laprensa.com.ni
Cansados de “gritar a los cuatro vientos” que no tienen agua potable, los pobladores de Ciudad Antigua amenazaron con tomarse las carreteras a finales del mes, si las autoridades no ofrecen una alternativa inmediata al problema que enfrentan desde octubre de 1998.
Mujeres y niños de la cabecera municipal, donde habitan unos tres mil habitantes en 566 viviendas, salen hacia el río Arrayán por un camino incómodo, con sus baldes y pichingas desde horas de la madrugada y aún por la noche, todos los días, a lavar y abastecerse de agua para el consumo familiar.
Los estudiantes “se alcanzan” con el tiempo y se cansan debido a que antes de irse a la escuela, obligatoriamente casi en la madrugada tienen que ir al río —cerca para algunos y distante para otros—, a bañarse y acarrear agua para la familia. Garantizar el agua en estos lugares es una actividad casi exclusiva de los niños y mujeres.
Muchos hasta pagan dos córdobas con 50 centavos el balde de agua, para evitar que las plantas ornamentales se sequen. Blas Larios y sus hijos se encargan diariamente con algunos bidones de agua, de regar una a una las plantas en el parquecito del pueblo.
En la escuela de primaria de Ciudad Antigua las mujeres encargadas de limpieza, diario van al río en busca de un poco de agua para asear el centro antes de iniciar las clases y mantener las plantas regadas, y la ambulancia del Ministerio de Salud tiene que acarrear el agua desde el río para la higiene en el Centro de Salud.
Don Eduardo González, de 70 años y guía del museo de antigüedades religiosas, reveló que su familia va todos los días al río “muy de mañanita, para agarrar limpia el agua”.
En tanto, doña Consuelo García, propietaria de la pulpería María Consuelo, sostuvo que para el consumo de la familia va semanalmente hasta San Fernando, en vehículo, a traer tres barriles de agua, mientras que el agua para lavar, manda a buscarla al río. “Vemos al alcalde ‘hinque y hinque’, pero no vemos solución”, manifestó.
ANUNCIAN PROTESTAS
“Lo que está pasando es falta de preocupación del Gobierno porque aquí estamos como en el desierto”, expresó Amparo Aguilar, dirigente comunal, que encabezó el 24 de enero pasado una toma temporal de las oficinas de la Alcaldía, para demandarle al alcalde gestión en la solución del problema.
Anunció que para finales de febrero podrían estar desarrollando otra acción de protesta y presión parando el tráfico de vehículos en el empalme que une a los municipios Jalapa, Jícaro, Murra, Quilalí, Wiwilí, San Fernando y Ciudad Antigua, con Ocotal y el resto del país.
TUBERÍA SARROSA
Martha Centeno Quiñónez, vicealcaldesa liberal de Ciudad Antigua, dijo que uno de los problemas que han detectado con la gerencia y técnicos de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) es la "enorme costra de sarro que está en la tubería después de siete años de uso del agua con excesiva concentración de hierro".
Reveló que una alternativa inmediata que la Alcaldía está tratando de poner en marcha con Enacal es la activación de otros dos pozos, muy cercanos al río, que podrían cubrir la demanda básica, pero atrasa la adquisición de un generador de energía para lanzar el agua al pueblo.
La cabecera de Ciudad Antigua está ubicada a unos 20 kilómetros de Ocotal, y su historia se remonta a los años 1,600, cuando fue fundada por los españoles, pero en la actualidad es uno de los municipios más pobres del departamento, con un evidente estancamiento económico y social por el deterioro de sus suelos y la escasa inversión del Estado de Nicaragua.

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