Grave menor que se quemó con un candil
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Tiene el 53 por ciento del cuerpo lesionado |
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Santiago Solano, de cuatro meses de nacido, sufrió graves quemaduras en el 53 por ciento de su cuerpo. (LA PRENSA/ M. Lorío)
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Eduardo Cruz Sánchez sucesos@laprensa.com.ni
Muy grave es el estado de salud de un niño de cuatro meses de nacido que se quemó cuando la cama en que dormía se prendió en llamas por el contacto con un candil, el pasado martes por la mañana, en la comarca de Taswa, en el departamento de Boaco, donde reside.
Aída Luz Ruiz García, madre del menor, relató que ella salió de la casa para ir a buscar unos cubos de agua al río, pero a su regreso encontró envuelto entre las llamas a su pequeño recién nacido.
El niño Santiago Ezequiel Solano Ruiz se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Materno Infantil Fernando Vélez Paiz, donde los médicos se encuentran muy atentos a las quemaduras de segundo y tercer grado que sufrió.
El doctor Julio Flores, director del Hospital Fernando Vélez Paiz, informó que la situación del menor es muy grave, sobre todo porque las quemaduras de ese tipo tienden a infectarse con gérmenes como las seudomonas.
Una fuente médica explicó que el bebé podría perder los dedos de los pies, ya que estos resultaron seriamente afectados por el fuego.
Ruiz García dijo, con la voz entrecortada, que los médicos no le dan esperanzas de vida a su hijo, quien dentro de poco estaría cumpliendo apenas los cinco meses de vida.
CANDIL ORIGINÓ TRAGEDIA
La madre del infante relató que a las 6:30 a.m. del pasado martes, ella salió a buscar agua a un río, y que su otro hijo de cuatro años y medio tomó un candil que estaba sobre un taburete para buscar una camisa, porque dentro de la casa estaba todavía un poco oscuro.
Desafortunadamente, al pasar el niño por una cortina, esta hizo contacto con el fuego del candil y se prendió en llamas, las cuales se propagaron hasta la cama de lona donde descansaba Santiago Ezequiel.
“Cuando yo vengo de regreso veo que de la casa está saliendo bastante humo y se está formando como una chimenea, entonces dejé tirada el agua que traía y corrí a ver cómo estaban mis hijos, pero... (llora), mi niño estaba en el suelo envuelto en llamas y la mitad de la tijera ya se había quemado”, manifestó la angustiada madre.
A como pudo trasladó al pequeño hasta la casa de unos vecinos y ahí le ayudaron a trasladarlo al Hospital de Boaco, donde lo atendieron y luego lo transfirieron al hospital capitalino que está mejor equipado para atender estos casos de niños que resultan con graves que maduras.
Ruiz confirmó que el estado de salud de su hijo es muy grave, y que además de la piel también resultaron afectados el corazón y los pulmones.

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