Regularán pesca artesanal
Arlen Cerda CORRESPONSAL / GRANADA departamentos@laprensa.com.ni
La pesca artesanal será regulada en los próximos meses en Granada, a fin de ordenar esta actividad, según un convenio suscrito entre la Dirección General de Recursos Naturales del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (DGRN-Mific), la Administración Nacional de Pesca y Acuicultura (Adpesca) y la Alcaldía de este municipio.
El convenio fue firmado en abril pasado y ratificado este 31 de enero por el Concejo de Granada a través de una ordenanza que establece los procedimientos y requisitos para iniciar el proceso de ordenamiento de esta actividad.
El acuerdo pretende facilitar el aprovechamiento de este recurso mediante un permiso de pesca artesanal que incluye el registro de la embarcación y la emisión de una identificación que les garantizaría el derecho a pescar por un período de cinco años renovables.
Para esto, la Alcaldía de Granada dispondrá de un área en la Unidad de Asuntos Ambientales y los pescadores deberán contar con sus permisos en los próximos meses.
PESCADORES TEMEN BUROCRACIA
Sin embargo, algunos pescadores consultados por LA PRENSA han manifestado que temen que este “proceso burocrático” afecte su actividad económica.
En Granada, la pesca artesanal se practica en el río Malacatoya, los canales de las isletas e isla Zapatera, las tres zonas rurales más grandes del municipio que carecen de servicios básicos regulares.
“Aquí no hay nada. No hay agua ni luz, vivimos de la pesca y la venta de frutas en los mercados”, asegura doña Maximina López, de 76 años, quien habita en el islote La Esperanza, con cuatro nietos y un hijo, y se mantienen de estas actividades.
Para los pescadores es importante que se les ofrezca la oportunidad de organizarse, “pero que esto no se preste a favoritismos porque aquí vivimos de esto”, reclama Joaquín Pineda, de la isla Zapatera.
Y es que a pesar del crecimiento que el rubro pesquero ha experimentado en los últimos años a nivel nacional, en Granada la historia no es color de rosa.
Aquí, la pesca es artesanal y una actividad económica vulnerable porque quienes viven de este rubro no están asociados a ninguna cámara y deben enfrentar los costos de combustible y herramientas por su propia cuenta.
Incluso, según los pescadores los fuertes vientos y las brisas que han predominado esta temporada han mermado la pesca en el lago. “Ahorita se está pagando bien, pero los peces no están picando, aunque pasemos horas en un bote”, señala Salvador Mora, otro isleño de Zapatera.
Según el convenio, las instituciones involucradas en este proceso coordinarán un plan de monitoreo, vigilancia y control para el cumplimiento de las normativas pesqueras, regularán los centros de acopio artesanales y gestionarán ante organismos donantes programas de capacitación y asistencia técnica para los pescadores.
Condiciones para permisos
Según la ordenanza para la regulación de la pesca artesanal los pescadores deberán detallar las especies y el sector donde trabajarán ante la Oficina de Unidad Ambiental de la Alcaldía, a fin de obtener sus permisos correspondientes.
* La ordenanza establece que para las pesquerías de libre acceso (entiéndase pesca de especies comunes) los pescadores deben tramitar su permiso en los próximos dos meses.
* En el caso de las pesquerías bajo acceso limitado (pesca de langosta y camarón), los solicitantes tienen que presentar un registro “verificable” de los desembarques de al menos una temporada de pesca, en un período no mayor de tres meses.
* Por estos trámites, que deberán renovarse anualmente, los pescadores tienen que cancelar también un arancel de cinco dólares, facilitar un par de fotografías para el carné y fotocopia de algún documento de identidad.
* Luego, según los documentos y en cinco días hábiles, el alcalde emitirá o denegará el permiso para pescar.

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