Arrecia pugna entre indígenas
Luis Eduardo Martínez M. CORRESPONSAL / MATAGALPA departamentos@laprensa.com.ni
Indígenas procedentes de varias comunidades rurales permanecieron apostados al frente de la sede de la Comunidad Indígena de Matagalpa (CIM) reclamando la destitución de los actuales directivos de esa organización y exigiendo que supuestas nuevas autoridades tomen posesión de sus cargos.
Para evitar enfrentamientos entre los indígenas, la Policía permanece en el lugar desde el último lunes, cuando un grupo opositor a la directiva que preside Gabino González, se tomó por varias horas la antes conocida como Casa del Común, en el barrio Laborío, al centro de la ciudad de Matagalpa.
El grupo rebelde aduce haber realizado elecciones en diciembre recién pasado y que en ese proceso resultó electo como presidente Eusebio González Palacios, quien sugirió que para resolver el conflicto podría interceder el Gobierno Municipal, el Ministerio de Gobernación y la Iglesia Católica.
La pugna por el poder de las llamadas autoridades formales de la CIM se concentra principalmente en la administración de los bienes de esa organización, incluyendo grandes extensiones de tierras en distintos municipios del departamento, donde se han registrado graves conflictos de propiedad.
Para Matilde Ramos, ex presidente de la CIM y actual coordinador de los Pueblos Indígenas de Matagalpa, Muy Muy, Sébaco y Jinotega, que comprenden la llamada Región Diriangén, el conflicto lo suscitó “el verticalismo de la directiva”.
Sin embargo, Ramos cree que también son responsables los asesores legales de la CIM y opinó que “los pueblos indígenas no pueden tener asesores abogados (porque) el abogado pasó por una universidad y se preparó para ganar y ese es su puesto de ganancia”.
REALIZAR NUEVAS ELECCIONES
Ramos indicó que las Comunidades Indígenas de Sébaco y Muy Muy tuvieron conflictos similares que terminaron luego que los grupos antagónicos aceptaron realizar nuevas elecciones en las que prevaleció “la voluntad del pueblo” en cada uno de esos territorios.
“Matagalpa podría hacer lo mismo porque esto va para largo”, consideró Ramos, argumentando que ambos grupos en conflicto “tienen derecho, ambos son indígenas”.
Para el coordinador de los Pueblos Indígenas de la Región Diriangén, “hay que hacer primeramente la inscripción de los indígenas. En Matagalpa no pueden votar (sólo) dos mil indígenas, creo que Matagalpa tiene que andar por los 30 mil votos para poder llegar (a elegir) a la junta directiva”.
El líder indígena también consideró que “en esta rebelión que tienen los indígenas de Matagalpa, si hay una cabeza que piense, va a unificar a los pueblos indígenas, (porque) si hay protestas, se mejoran las cosas”.
CASTA DIVIDIDA
La división de la casta indígena también es notoria en las llamadas estructuras tradicionales de la Comunidad Indígena de Matagalpa. Santos Marcelino Mercado Figueroa, de la comunidad El Chile, aún se considera el Cacique Mayor de la CIM. Él respalda al grupo que prefiere como presidente a Eusebio González, pero la directiva que preside Gabino González dice que Santos fue destituido de ese cargo y que el Cacique Mayor es Juan Pérez Díaz.

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