Entrevista - Enrique Zamora: Director corporativo del Grupo Lafise
“Estar accesible es sumamente importante”
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Enrique Zamora es de esas personas hiperactivas que pareciera tener el don de la ubicuidad, cuando no está en asuntos agropecuarios, está en menesteres del turismo, le toca gerenciar los asuntos financieros desde Lafise, pero igual está metido de cabeza con el Club Rotario. Dice que el secreto es saber delegar y contar con un equipo eficiente. |
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Foto: LA PRENSA/M. GARCÍA
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Gustavo Ortega Campos economia@laprensa.com.ni
No quedó conforme con una entrevista a la carrera sobre temas de coyuntura, pues debía salir a Miami, al final lo dejó el avión y tocó continuar con la plática en su despacho. Conversar con Enrique Zamora Llanes es como nunca acabar, cada aspecto de la conversación la desarrolla con emoción y anécdotas; al final tuvimos que acelerar el paso, pues el vuelo reprogramado también estaba a punto de perderse y así salió esta semblanza.
Anda en las carreras que tocan por la inauguración, prevista para mañana, del edificio del Centro Financiero del grupo que dirige su hermano, Roberto Zamora, ahí donde estuvo por mucho tiempo el Centro Banic, conocido antes como Centro Financiero Oscar Pérez Cassar en honor a un combatiente sandinista muerto en la reyerta del derrocamiento de la dictadura de Somoza.
Ahora, 20 años después de fundado, el grupo Latin American Financial Services (Lafise) lo ocupa, tras haberlo obtenido en una subasta por la que pagó en mayo del 2003 unos cinco millones de dólares.
Estamos empezando un año electoral, ¿cómo percibe esta circunstancia para los negocios que le toca dirigir?
El 2006 yo lo veo sumamente positivo porque Nicaragua ha venido paulatinamente en un crecimiento pequeño, pero crecimiento al fin, de tres, cuatro por ciento. Por otro lado hemos visto una gran participación de la población en los procesos democráticos, eso es importante, la gente quiere vivir de manera democrática y libre, todo esto viene consolidándose, creo que la población ha ido madurando, expresando a través del voto a quienes consideran conveniente.
¿Está satisfecha la empresa privada con la institucionalidad del país?
Considero que la justicia, el Consejo Electoral y la Asamblea Nacional están en proceso de consolidación de esa apertura democrática.
Hay un refrán que dice que no hay nada más nervioso que un millón de dólares, ¿como inversionista y empresario se ha sentido afectado por los problemas institucionales en el Estado?
Yo creo que todo afecta, cuando vos tenés instituciones parcializadas estas afectan el desarrollo económico y social del país, esto viene atado a la parte de la educación, de la salud, del bienestar de la población, de las inversiones, todo está relacionado; si no hay inversión entonces no habrán empleos, si no hay empleos la gente no podrá cubrir sus necesidades, los problemas de Nicaragua son muy grandes. Hay un dicho que dice que un viaje de 100 kilómetros comienza con el primer paso, por eso no hay que dejar de caminar nunca.
¿Cree usted que la empresa privada está lo suficiente involucrada para que Nicaragua siga caminando?
En todo este proceso somos siempre reactivos, reaccionamos a sucesos que se pueden prevenir, uno puede prepararse, venimos hablando de los tratados de libre comercio desde hace muchos años, pero ¿qué hemos hecho para prepararnos? Dicen que son malos, que son buenos, ¿pero si son malos qué hemos hecho para prevenir que los daños sean menores? y si son buenos ¿qué hemos hecho para prepararnos ante esa oportunidad? Probablemente muchas de las cosas que pasan es porque somos de la idea de que las cosas van bien hasta que están mal, pero la realidad es que no todo va a ser blanco ni todo va a ser oscuro. Todo cambio produce incertidumbre, cuando uno tiene un trabajo y quiere pasar a otro provoca la incertidumbre del cambio, provoca cierto temor, hay algunos que dicen que mejor se quedan haciendo lo que hacen, pues no se sienten capaces de cumplir con las nuevas tareas.
¿Cómo ve un gobierno sandinista?
Igual, yo creo que Nicaragua debe dejar de pensar entre sandinistas, liberales, conservadores... Al final, en la parte de la producción y te lo traslado a esa parte, cuando uno está produciendo yo no pregunto filiación política, pregunto ¿qué producís? y veo si tengo mercado para eso, yo creo que aquí tenemos que aprender a convivir con las diferentes ideologías, no se trata de imponer las cosas a la fuerza, ya tuvimos una experiencia cuando los Somoza y después con los sandinistas, los dos extremos, y nada por imposición se va a lograr.
Todo va a amarrado, creo que el porcentaje que no perciba que determinado gobierno está afectando sus intereses de negocios o vaya a poner en riesgo a su familia, es decir, a medida que esa percepción de riesgo se minimice, entonces los electores van a votar por el candidato que transmita la seguridad de cumplimiento de lo que está ofreciendo.
En Sudamérica la “izquierda” está ganando terreno y eso tiene emocionados a muchos aquí en Nicaragua...
Sudamérica ha vivido un proceso democrático de elección popular de centro izquierda, pero eso no significa que ahí están representados todos; Lula en Brasil, todos tenían sus temores al inicio, pero ha llevado al país en una relativa prosperidad, se ha visto afectado por una fuerte corrupción de gente en su partido pero lo está sabiendo manejar. Chile es un gran ejemplo y nadie ve preocupación, es un país que ha logrado un crecimiento envidiable por toda Latinoamérica, son cosas que se tienen que manejar, yo creo que la percepción de la gente es espontánea, no es impuesta por un eslogan, ni por mensajes subliminales, es asunto de percepción del peligro.
A usted lo hemos conocido como un promotor del libre comercio, se involucró mucho en el TLC con México y lideró el TLC con Dominicana, ¿qué tal valora el rumbo del país en esta asignatura?
Siempre hay que ver que en la vida no todo es bueno, ni todo es malo, nosotros salimos del país por una situación política que se dio en los años ochenta pero a muchos nicaragüenses eso nos ayudó a darnos una apertura mental; yo salí a los 17 años, tuve que vivir y trabajar en otro lugar ajeno, no por voluntad mía pero tampoco a la fuerza, sino por las circunstancias. Esa es la visión de Roberto (su hermano y presidente del Grupo Lafise), él fue trasladado de Nicaragua por la misma situación política del país, hacia el City Bank a Venezuela, estando allá tuvo la visión de negocios en Centroamérica, visión que no compartían en ese momento los ejecutivos del banco, él se lanzó al proyecto, así forma Servicios Financieros Latinoamericanos (Lafise, en inglés), pero con la visión de ofrecer servicios que no existían, así es que se traslada a Miami, desde ahí se mira a Centroamérica como una región, pues los mismos problemas los tenían todos, a excepción de Nicaragua. Al resolver el problema en un país se lo resolvías al resto, menos en Nicaragua.
¿Qué novedades ofrecían, pues parece que les ha ido bien?
Siempre estábamos viendo qué soluciones le dábamos a los problemas como la deuda externa, fueron cosas que se fueron haciendo, basados en las realidades de cada situación y país hemos ido planteando modelos para hacer negocios diferentes a los tradicionales, ser los pioneros, buscar como hacer las cosas cumpliendo con las leyes, hemos aprendido en estos 20 años. Cuando no habían dólares en Centroamérica nosotros compensábamos los pagos utilizando el dólar como referencia, agarrábamos quetzales, usábamos el dólar de referencia y luego los convertíamos a colones salvadoreños o costarricenses, era un mecanismo que en su momento vino a compensar la iliquidez de divisas. Una de las cosas que queremos relanzar es el manejo de compensación de pagos a través de las mismas monedas, ahora es diferente, hay más estabilidad, más fortaleza económica y mayor confianza en las monedas.
No cree que el que mucho abarca...
Te cuento que luego adquirimos puestos de bolsas de valores, tomamos esa oportunidad, fuimos los pioneros al lograr regionalizar los puestos de bolsa, igual con las bolsas agropecuarias cuando el BID y los canadienses apoyan la integración regional a través de la comercialización de productos mediante bolsas. Eso no pasó de la noche a la mañana, primero nacimos, luego fuimos gateando, otros se quedaron rezagados y es ahí donde vemos que Bagsa (Bolsa Agropecuaria S.A. donde Enrique Zamora es el presidente), eso comenzó hace 13 años, todo tiene un comienzo, no es que la bolsa agropecuaria apareció por la moda del libre comercio, nosotros hemos manejado nuestro libre comercio a través de los servicios financieros y cada vez lo vamos integrando, tenemos la parte de las monedas, la banca, los seguros, el almacenamiento, los fondos de inversión, las bolsas de valores, las bolsas agropecuarias, siempre hemos sido la parte de las finanzas corporativas mediante el departamento de Global Solutions, orientando a las empresas a que se reacomoden en dependencia a las circunstancias cambiantes, es ir dando el primer paso, abriendo brecha.
¿Cómo hace para andar en todo? Habla de libre comercio, de comercialización de frijoles, de turismo, con el mismo entusiasmo y ahí se le mira en varios asuntos casi al mismo tiempo...
Parte de todo esto es involucrarte, cuando te digo esto es que una persona se puede involucrar de una manera activa y de una manera pasiva...
Pero anda en todo...
No, no es estar en todo, es simplemente estar en los eventos multiplicadores diría yo, si me quedo en mi oficina esperando que me vengan a ver, aquí nadie viene, entonces yo lo que hago es salir a buscar a mis clientes y toda la vida lo he hecho, yo sé con quién quiero trabajar. No voy a esperar que alguien me venga a convencer que yo trabaje con ellos, más bien yo voy a convencer a la empresa con la que quiero trabajar, en la mayoría de los casos.
¿Es asunto de carisma?
Es un asunto de manejar varias cosas al mismo tiempo y tener un equipo que te acompaña, que puede darle seguimiento al asunto. Cuando yo me movilizo estoy movilizando a 10 países, a 2,000 personas y varios servicios. Me apoyo en el recurso humano del Grupo, mi trabajo es estar informado en el buen sentido de la palabra, conocer a mis clientes, visitarlos donde sea, ahí en donde lo conocés, yo no discrimino si es un campesino o es un empresario, a los dos les dedico el mismo tiempo, me involucro más con el que tiene menos acceso. El estar accesible es sumamente importante, ese es mi trabajo, yo necesito de mis clientes y mis clientes necesitan de mí. Además, tratamos de maximizar el tiempo.
¿Ha pensado dedicarse a la política?
No, realmente no. Me he dedicado al trabajo gremial.
¿Nadie se lo ha propuesto?
No, parece que mis señales han sido claras, creo que no me han visto como político sino como una persona de trabajo.
SEMBLANZA
Tiene 44 años, es el menor de cuatro hermanos
Ingeniero industrial
Director corporativo del Grupo Lafise
Gerente general y director de varias empresas del Grupo.
Miembro de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).
Dirigente del Club Rotario.
Su padre, Justo Pastor Zamora, fue el pionero de la rehabilitación para personas físicamente discapacitadas.
Turismo, fotografía e ingeniería
Enrique Zamora cuenta con el récord de haber instalado el primer canopy del país, ya fuera de funcionamiento, esto como parte de su involucramiento en el turismo. Cuenta que empezó en estas lides por asuntos de su trabajo en finanzas dentro del Grupo Lafise, pues le tocaba viajar frecuentemente a Cancún, República Dominicana y Aruba, entre otros destinos.
“Siempre había componente de trabajo con diversión”, recuerda, porque era una especie de turismo empresarial. Esta experiencia lo llevó a fundar la empresa Nicarao Lake Resorts, con inversiones en Granada, San Juan del Sur y Río San Juan.
Zamora diseñó hace más de 10 años la ruta Río San Juan- Isla de Ometepe-San Juan del Sur-Isletas de Granada. Ahora cuenta con otros destinos en varios puntos del país.
De ahí que ha fortalecido su afición por la fotografía, que cita como uno de sus principales pasatiempos, eso le ha valido contar con un archivo cronológico de sus gestiones empresariales, el que aprovecha para mostrar cuando se da la oportunidad.
“Cuando logras captar un rostro, una situación, un paisaje, logras conservar el momento para siempre, por eso he invertido tiempo en eso”.
Zamora, al igual que su hermano mayor, Roberto, es ingeniero industrial, profesión que no ha ejercido. Aunque empezó estudiando ingeniería electromecánica, pero según relata, en el exilio le tocó concluir la opción industrial.
A la mayor parte de sus giras de trabajo se hace acompañar de su esposa Sandra Amador, con quien ha procreado cuatro hijos.
Es aficionado al kayak y la pesca. También ha practicado el periodismo.

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