MARTES 31 DE ENERO DEL 2006 / EDICION No. 24069 / ACTUALIZADA 01:00 am





EL HUMOR DE






De una Violeta a una Azucena

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Juan Ramón Castillo Barreto

Cuando observo el panorama político del país para las próximas elecciones y analizo las diferentes encuestas de opinión, me encuentro con candidatos populares entre los encuestados como Eduardo Montealegre y Herty Lewites, pero sin el apoyo de las dos grandes fuerzas electorales, el PLC y el FSLN.

Creo que como consecuencia de lo anterior, el FSLN con su voto cautivo tradicional tendrá algunas bajas importantes, pero no decisivas, con Herty Lewites como alternativa en otro partido. En cambio el PLC, como fuerza de derecha tiene más peligro con candidatos como Eduardo Montealegre y José Antonio Alvarado, jalando votos hacia sus partidos. En otras palabras el voto de la derecha se diluiría de tal manera que ninguno le haría competencia sería al FSLN.

Si la derecha quiere en realidad competir con verdaderas posibilidades, tiene que unir fuerza como lo hizo en su oportunidad la Unión Nacional Opositora (UNO), con una candidata reconciliadora como lo fue doña Violeta Barrios de Chamorro, quien logró la comprensión entre todos los aspirantes de la derecha a la Presidencia, quienes retiraron sus candidaturas para poder unirse y tener fuerza en la campaña política con un solo candidato.

La situación de los postulantes de la derecha como se observa es una lucha de caballeros irreconciliables, pues la excelente calidad de los mismos como lo son José Rizo, José Antonio Alvarado y Eduardo Montealegre, no aceptan ser segundo de nadie y al presentarse por separado los votos se repartirían, logrando ganar el candidato de izquierda cuyos votantes son más unidos y leales a sus líderes.

Una posible solución sería la escogencia de una nueva Violeta de Chamorro, que podría ser doña Azucena Castillo, quien ha tenido una buena gestión en sus cargos, con un carácter serio, responsable y capacidades profesionales comprobadas con resultados tangibles a nivel nacional y últimamente en sus gestiones para la aprobación del DR-Cafta.

Mi opinión no tiene vínculos de parentesco y/o amistad con la licenciada Castillo, más bien de carácter profesional donde he podido observar la capacidad de trabajo y su responsabilidad, además de excelentes relaciones con sus colaboradores e instituciones de gobierno, alcaldías y organismos con los cuales tiene vinculaciones de trabajo.

Esta opinión es una propuesta que podría ayudar a unir las fuerzas de la derecha en la lucha interna donde todos quieren ganar, con un desgaste continuo que en el futuro podría ser de tal magnitud que llegue a ser irrecuperable para poder tener oportunidades de triunfo. Si no hay unión, no hay fuerza.

El autor es consultor de empresas.
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