El vicecanciller de Nicaragua Javier Williams, anunció en San José que con la apertura de los tres nuevos consulados en Costa Rica, que empezarán a funcionar a mediados de febrero se pretende cubrir una demanda de aproximadamente 150 mil nicaragüenses que se encuentran en el norte y Atlántico de Costa Rica.
Durante una improvisada conferencia de prensa Williams indicó que los nuevos consulados de Ciudad Quesada y Sarapiquí, en el norte, empezarán a funcionar después de la primer quincena de febrero, mientras que el que se ubicará en Limón, Provincia del Atlántico de Costa Rica, funcionará hasta el primero de marzo.
Cada uno será dirigido por un cónsul y dos secretarias, y según el vicecanciller, con esta apertura se pretende evitar que los nicaragüenses que habitan esa zona, pierdan tiempo y dinero viajando hasta San José, Los Chiles o Liberia (sitios donde hay consulados nicas) para tramitar un documento consular.
En la zona de San Carlos, Sarapiquí y Limón habitan miles de inmigrantes nicaragüenses ilegales, según datos de la Iglesia Católica, muchos de ellos se emplean en labores agrícolas como el cultivo de piña, banano, cítricos y tubérculos.
Williams explicó que con la apertura de los nuevos consulados también se pretende descongestionar el siempre saturado consulado general de San José, así como defender los derechos de los inmigrantes y facilitar la documentación de nicas ilegales de cara a la aplicación de una nueva ley de migración.
El responsable de la pastoral social de Ciudad Quesada, Ricardo Rodríguez, una institución que defiende los derechos de los inmigrantes en la zona norte, dijo que esta iniciativa es necesaria dado que la nueva ley de migración que impide la contratación de extranjeros ilegales, exige que quienes cumplan con requisitos de obtener una residencia, al menos debe tener un pasaporte para iniciar el trámite.
“Es una necesidad existente porque hay una alta cantidad de nicaragüenses indocumentados. Es necesario si se va a dar un servicio que sea eficiente, porque si no es así ¿de qué nos vale?”, cuestionó Rodríguez.
La semana anterior Rodríguez y el Obispo de Ciudad Quesada, Ángel San Casimiro, pidieron al embajador Francisco Fiallos frenar los “abusos” en contra de los nicaragüenses en Costa Rica, ya que tienen que pagar altos costos por un documento.
También plantearon la necesidad de minimizar el tiempo de entrega de los documentos y procurar que los hijos de inmigrantes nicaragüenses, sobre todo los que no tienen muchos recursos, no paguen el valor de los 25 dólares de visa que un extranjero debe pagar al ingresar a Nicaragua.
ANUNCIAN CAMBIOS
El vicecanciller también informó que luego de constatar personalmente la alta demanda de usuarios en el Consulado General de San José, planteó un proyecto de reforma a la Cancillería con el que se pretende agilizar el servicio con la contratación de más personal de ventanilla, mejorar la infraestructura y el servicio telefónico.
Se pretende además aumentar el presupuesto social, que actualmente es de 120 dólares para asistir a nicaragüenses en casos de emergencias.
“Es una prioridad que antes que termine el mandato de este Gobierno se haga realidad, para que lo usuarios no estén afuera haciendo fila”, dijo Sobre el cambio de los cobros arancelarios, comentó que hay una ley que estipula los precios, por lo tanto las tarifas no pueden ser diferenciadas.
No obstante mencionó que el diputado Agustín Jarquín, prepara una iniciativa de ley que busca retribuir a este consulado en proporción a lo que genera.
En diciembre del año pasado, el consulado recaudó 250 mil dólares en pago de trámites.