En el año 2004 las exportaciones de Costa Rica sumaron 6,293 millones de dólares, de los cuales 1,372 millones fueron aportados por productos agrícolas, como el banano, la piña y la naranja, que son cosechados por mano de obra nicaragüense en un alto porcentaje.
Pero buena parte de los labriegos nicaragüenses, casi indispensables para el agro costarricense, están indocumentados y apenas ganan el salario mínimo, sin los beneficios de la Seguridad Social.
Por eso, el vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), Sergio Navas, propone controles migratorios inteligentes, expeditos y baratos, para que las empresas que dependen de la fuerza de trabajo de los nicaragüenses puedan aumentar sus exportaciones.
¿Qué tan importante es la mano de obra nicaragüense para el sector agroexportador de Costa Rica?
Podemos decir que para una gran parte del sector, sobre todo para empresas ubicadas cerca de la frontera con Nicaragua, es muy importante, como también es muy importante desmitificar que esta sea una mano de obra barata y por la cuál uno no paga las garantías sociales de Costa Rica. No. Como hemos ido avanzando y hemos sido un país más complementario en nuestra economía, se requiere esa mano de obra que, en alguna medida, se ha ido especializando en diferentes sectores. Cuando un trabajador viene dos o tres veces a recoger el melón, ya el carajo sabe cómo recoger el melón y sabe en qué momento moverlo, en qué color está y todo el cuento. Creo que hay algunas actividades temporales que algunos, dependiendo de donde viven en Nicaragua, se vienen a trabajar los seis meses completos; ahorran lo suficiente, se van a Nicaragua, allá hacen otra actividad y están esperando a que empiece la época de zafra, por ejemplo, para volver a venirse. El sector agroexportador está dirigido a Estados Unidos y Europa, y en esos mercados nos exigen cada vez mayores regulaciones y certificaciones en mercados laborales y ambientales. Para poder cumplir con estos requisitos, nuestras compañías se han ido certificando poco a poco. ¿Qué es lo que pediríamos nosotros? Que todos los procesos de trámites migratorios se simplifiquen, se realicen controles inteligentes y cuyos costos no repercutan en que me saquen de competitividad.
Hablando de controles migratorios, ¿cómo valora los que hace Costa Rica, que cada día cierra más la entrada?
Todos los países tienen sus propias rigurosidades en temas migratorios y Costa Rica no escapa a eso. Nosotros hemos insistido, como sector privado, que la mano de obra migrante para productos estacionarios es de suma importancia, manejarla de una forma mucho más expedita, más clara y más transparente, porque eso le produce a uno menor costo para poder reunir requisitos para el mercado externo. En el fondo, como exportador, requiero cumplir una serie de requisitos que exigen mercados como el europeo. Para yo poder cumplir con ello, requiero cumplir con la legislación de nuestro país. Pero si la legislación de mi país es tan engorrosa y complicada que nadie la cumple, me parece que se me hace más complicado a mí poder actuar a Derecho. Cuando son productos estacionarios, como el café o caña de azúcar, que son períodos de cinco o seis meses donde el trabajador se va (después de la cosecha), son períodos donde los controles son más simples porque está claro que el trabajador viene, trabaja y luego se regresa a Nicaragua. Este proceso (de regulación) es importante hacerlo de la forma más clara posible, para buscar reducción de costos, tanto para el sector privado como para el Gobierno costarricense.
¿Qué es lo que uno puede rescatar de esto, partiendo del hecho que ustedes necesitan esa mano de obra, pero el Gobierno aplica controles que les perjudican?
Creemos que la actividad exportadora permite y ha permitido darle trabajo al migrante, por lo cual creemos que es importante regularlo de una manera que no tenga yo que pasar seis meses sacando permisos para que venga un muchacho a trabajar seis meses en mi finca. Eso no tiene ningún sentido. Y no tiene ningún sentido también pagar (altos costos) para sacar un permiso laboral. En algunas áreas existen ciertas flexibilidad como en el de permisos domésticos, que existen montos menores y un sistema más expedito. ¿Por qué no hacerlo con otras áreas donde necesitan mano de obra migrante? Es un tema en que hay que eliminar muchos paradigmas que no tienen pie ni cabeza, porque nosotros tenemos que ver al futuro, vamos a crecer como sector exportador. Lo que requerimos es seguir creciendo y estamos dispuestos a que ese proceso de bienestar que produce el sistema exportador se comparta con otra gente, no sólo con el costarricense.
¿Estos planteamientos, qué tanto los acoge el Gobierno?
Hay que reconocer un buen nivel de receptividad. Es la primera vez en la historia que llega un grupo empresarial a proponer esto, porque a nosotros nos interesa tener al empleado migrante pagado con salarios mínimos y cotizando a la Caja (del Seguro Social), porque si no, no podemos certificarnos con mercados internacionales.
Pero muchos patrones no pagan salarios mínimos y tampoco cargas sociales.
Hay mucha demagogia creo. Yo siento que hay empresarios privados (que incumplen)... No los defiendo, no puedo opinar de todo el sector empresarial.
¿Y cuál es su caso?
Creo que si mi sector exportador no está legalizado, si la Caja no me acepta el pago, tengo un problema de trámite estúpido porque si al final al trabajador le pasa algo, la Caja lo atiende. ¿Cómo hago yo para trabajar con una mayor transparencia y mayor calidad? Yo creo que eso lo ha entendido el Estado costarricense, pero son los medios de comunicación los que realmente gobiernan. El Estado ha tenido un gran nivel de disposición de trabajar en ese tema porque entendieron el problema que tenemos. No es nuevo que hay gente que se ha aprovechado de los inmigrantes, que dicen 'lo contrato pero le pago menos', 'lo contrato pero no le pago a la Caja'. Ese paradigma hay que romperlo y eso es lo que nos ha costado mucho como sector exportador. Incluso, hay ciertos periódicos en Costa Rica que no han entendido lo que queremos. Han creído que defendemos al empleado nicaragüense porque queremos tener empleados más baratos y no es eso. Simplemente es que no tengo trabajadores que vayan a mi finca, porque no tengo suficiente mano de obra en el país.
¿Por qué el agro se ha vuelto tan dependiente de la inmigración nicaragüense?
Porque Costa Rica se focalizó hace años en que íbamos a ser un país exportador. Hace 15 ó 20 años quizás no visualizamos el crecimiento que hoy por hoy es bárbaro. No sólo porque tenemos a Intel (empresa) que es de alta tecnología, sino porque tenemos el sector agrícola y agroindustrial. Antes dependíamos mucho del café y del banano, hoy por hoy hay una serie de productos importantes, como la piña, el melón, la sandía, los cítricos y los tubérculos. Entonces, no hay suficientes costarricenses para que trabajen en todos los sectores. Es una realidad. Si bien es cierto que hay un nivel de desempleo importante y un nivel de pobreza que ha ido creciendo, esos niveles están en el Valle Central. Lo que hemos ido palpando en los exportadores de la zona rural, es que hay cada vez una necesidad mayor, y mayor de esa mano de obra migrante, llámese nicaragüense, llámese colombiano, panameño. Yo llamo migrante en general.
¿Se puede decir que en esta área los inmigrantes son indispensables?
Hay fincas que si no tienen trabajadores migrantes no pueden recoger la fruta, punto. Usted saca conclusiones. En Costa Rica, desde hace rato, ¿quién hace la zafra? ¿quién está en las construcciones?
Pero hay ticos que dicen que los nicas les quitan el empleo.
Hay que lidiar con un paradigma fuertísimo, como es que cualquier trabajador migrante viene a quitarle trabajo al costarricense. La gente es muy cerrada con el trabajador migrante. En Costa Rica existen costarricenses que trabajan en ese sector (agropecuario) pero no son suficientes, porque la actividad ha crecido enormemente. Costa Rica está entre los cinco primeros exportadores de piña en el mundo, es el primer exportador de plantas ornamentales, plantas verdes y helechos, de Latinoamérica hacia Europa. Somos como el segundo proveedor de jugo de naranja a Estados Unidos. O sea, estamos jugando en grandes ligas en algunos sectores, en exportación. Me parece que no hay que ser tan egoísta. Démosle oportunidad a otra gente con puestos de trabajo.
¿Qué tanto se afectarían las exportaciones ticas sin trabajadores nicas?
El sector agrícola es el 20 ó 25 por ciento de las exportaciones totales. De eso, hay un cinco por ciento que es agroindustria y otro pescado. Ponga que un 15 por ciento sea afectado.