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Nostalgia invade a nicas
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Para algunos nicaragüenses la Navidad es sinónimo de muchos recuerdos y añoranza por pisar la tierra natal.
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Edgard Martínez B. CORRESPONSAL / CALIFORNIA
San Francisco. - En la cosmopolita ciudad de los puentes, la Navidad estuvo pasada por “agua”, porque dos tormentas consecutivas han dejado caer torrenciales aguaceros en las últimas 48 horas en San Francisco, pero sin embargo, esto no logró empañar la Navidad, y los nicas del exterior corrieron por todos lados para hacer sus compras para enviar a la familia si no la tienen aquí, o en busca de una agencia de envíos de remesas cercana para mandar dinero a Nicaragua.
Para los inmigrantes, Navidad es la época del año más estresante y deprimente que enfrentan porque están lejos de la tierra, de la familia e impotentes en muchos casos para viajar por razones económicas o porque sencillamente no tienen residencia legal en el país, dicen los expertos analistas del comportamiento de los hispanos, y desde luego los nicas no son la excepción.
LA PRENSA abordó a varios nicaragüenses que regularmente se reúnen en la esquina de las calles 24 y Mission, muchos de ellos son pensionados, otros deshabilitados por accidentes laborales y otros recién llegados buscando información de qué hacer y cómo encontrar trabajo.
Allí se encontraba Vicente Jarquín, quien dijo ser de Nueva Segovia, con pocos años aquí, un poco cauteloso al hablar, pero con un poco de confianza después dijo: “Aquí la cosa está bien jodida, no hay trabajo, ni como viajar a Nicaragua sin papeles y sin plata, y aquí la Navidad es sólo negocio, nada de religión o tradición, no se ven los cohetes y muchachos alegres con sus juguetes nuevos corriendo por las calles, la Navidad para mí es triste, es como un día cualquiera”, concluyó Vicente como ocultando una lágrima, aunque sonriendo nerviosamente.
Pero independientemente de esta situación que vive Jarquín, que es la constante para miles de nicas, siempre hay algunos que tienen un poco más de alegría para enviar a los suyos cuantas cosas pueden. No obstante, y a veces sin importarles, son víctimas de especuladores en el cobro de envíos de remesas o juguetes y enseres en general, cobrando desde US$6.50 dólar por libra o hasta el doble si es un objeto electrónico.
Así es Navidad para los nicas en San Francisco, una Navidad a lo gringa pero que con los recuerdos de la tierra lejana, que los colgamos del arbolito de Navidad, si es que hay plata para comprarlo, y con añoranza recuerdan al Niño Dios aunque el gordito de Santa lo quiera tapar.
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