Cecilio Padilla es un chinandegano que trabaja en construcción. Con el ánimo de hacerlo legalmente, hace un año solicitó ante las autoridades migratorias de Costa Rica un permiso de trabajo. Pero hace poco la Dirección General de Migración y Extranjería, amparada en criterios del Ministerio de Trabajo, indicó que Padilla no califica para el permiso porque desplazaría mano de obra costarricense.
Además de invertir tiempo y dinero, Padilla cumplió con requisitos como contrato laboral, ingreso salarial y solvencia de su patrón ante la Caja del Seguro Social.
A Gladys Areas, su esposa, también le denegaron una solicitud de residencia temporal porque no tiene vínculos primarios con costarricenses, pese a que cumplió con requerimientos como tener un patrón, reportar su contrato laboral y constancias de salario de doméstica.
Casos como los de esta pareja de nicaragüenses se repiten por centenas y es el fiel ejemplo de cómo Costa Rica, amparada en métodos que buscan controlar la entrada de extranjeros, principalmente nicaragüenses, aplican medidas “restrictivas y de expulsión, condenados a vivir en la ilegalidad”, según Luisa Avendaño, jefa del Departamento de Apoyo al Inmigrante, de la empresa Remesas Instantáneas, que brinda asesoría legal y migratoria gratuita.
VÍNCULOS CON TICOS
Johnny Marín Artavia, director de Migración y Extranjería, reconoce que después de 1998, recién el huracán Mitch, facilitaron la legalización de muchos nicaragüenses, pero explicó que eran disposiciones administrativas que no estaban apegadas a derecho.
Sin embargo, después de analizar la actual Ley de Migración, esa posibilidad fue eliminada porque no cumplía con el artículo 35, que indica que un extranjero puede optar a una residencia libre de condición, sólo si tiene vínculos primarios con un tico.
Es decir que sólo puede obtener cédula aquél que es hermano de un tico (siempre y cuando no sea casado), el padre o madre de un tico o estar casado con un ciudadano de ese país.
“Si por algún motivo alguien logró tener la residencia, entonces su madre que estaba en el otro país podría venir a tramitar la de ella. Esa madre podría traerse a su madre, a la abuela y esa otra abuela podía traerse a sus hijos y sus hijos podían traer a su esposa. Esto era una cadena interminable. Entonces se nos acabaría Costa Rica porque eso iba a ser una bola de nieve que jamás iba a terminar”, explicó Marín.
TRÁMITES EN PAÍS DE ORIGENa
Fue después de 1998, cuando miles de nicaragüenses engrosaron la lista de solicitudes denegadas, cifra que aumentó a partir de septiembre del año 2002, que la Procuraduría General de la República ordenó que los extranjeros que desearan tramitar cédula de residencia lo hicieran en el país de origen (excepto quienes tienen vínculos primarios con ticos, o hijos de residentes menores de edad).
Éstas y otras medidas han “ahuyentado” a muchos como Luis Jirón, de Estelí, quien dice que desde hace meses tiene la mayoría de requisitos para solicitar la residencia, pero presiente que se la negarán por no poseer vínculo primario con ticos.
“Ya uno no se aventura a invertir más tiempo y dinero, porque sabe que se la van a negar. Lo que hay que hacer es jugárselas hasta donde se pueda y estar listo para cuando lo deporten, porque la ley que viene está dura”, dijo.
trabajos sólo para domésticas y en elsector agrícola
Pero los problemas de legalización de los nicaragüenses no paran allí, según Adilia Solís, presidenta del Centro de Derechos Sociales de la Persona Migrante (Cenderos). Indica que las autoridades migratorias y el Ministerio del Trabajo sólo otorgan permisos de trabajo en áreas agrícolas y para empleadas domésticas, siempre y cuando se demuestre que no desplazan mano de obra nacional.
Recientemente, el Gobierno tico emitió un decreto en busca de flexibilizar el acceso al área agrícola.
“El decreto es un avance para Migración, porque se tendrá reglas claras de cuándo y cómo hacerlo. Los patronos saben que tendrán que cumplir reglas, pero no se puede dar una apertura total porque esa sería una amnistía velada”, explicó Marín.
No obstante, Adilia Solís considera que hasta para solicitar un permiso de doméstica el trámite se ha complicado.
“Para ello deben tener vigentes los 30 días hábiles de visado. A eso hay que agregarle que la empresa que quiere apoyar al nicaragüense en la solicitud de su trámite, tiene que demostrar que hicieron todo lo posible para no desplazar mano de obra costarricense, hasta con anuncios en el periódico, lo que considero es algo complicado para que los inmigrantes puedan legalizarse”, comenta Solís.
Según el área de prensa de Migración, oficialmente no se tienen registros de solicitudes de residencia y permisos de trabajo rechazados, porque éstos no ingresan a sus registros estadísticos.
CONTROLES INTELIGENTES
Para Sergio Navas, presidente ejecutivo de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), es necesario que el país simplifique los procesos de legalización para los extranjeros.
“Que se realicen controles inteligentes y cuyos costos no repercutan en la competitividad, porque la mano de obra nicaragüense es tan importante que algunas fincas no recolectarían sus cosechas sin ellos. Cuando las cosas se hacen complicadas, lo que se está propiciando es que la gente se brinque el cerco”.
COYOTES Y ABOGADOS INESCRUPULOSOS
En la búsqueda de un documento que les permita estar legal, muchos nicaragüenses quedan a merced de decenas de tramitadores que están afuera de la Dirección de Migración, y de algunos abogados inescrupulosos que cobran hasta 500 dólares por facilitar una residencia, sabiendo que al final las autoridades la negarán.
Tal es el caso de Francisco Javier Solís, quien decidió apoyarse en la Fundación Pro-Ayuda al Inmigrante, después de haber pagado altas sumas de dinero que perdió cuando al final su residencia fue denegada por no tener vínculos con costarricenses.
“El abogado me pedía y me pedía plata para cada cosa y al final no salió nada”, dijo.
El director de Migración dice que no tiene herramientas para eliminar este tipo de abusos, porque quienes lo hacen se amparan en el derecho del libre trabajo.
¿CUÁNTOS SON?
Según datos de Migración de Costa Rica, al 3 de enero del 2005 contabilizaron 215 mil 806 nicaragüenses legales.
Entre 2001 y 2004 concedieron 6 mil 486 residencias a nicaragüenses, que en su mayoría poseían vínculos con ticos.
En ese mismo período otorgaron 6 mil 227 permisos, que incluyen permanencias temporales.
Se estima que en Costa Rica hay entre 120 mil y 150 mil nicaragüenses indocumentados.
CÓMO OBTENER CÉDULA TICA
Sólo se consigue:
Si el extranjero tiene vínculos primarios con un costarricense.
Si es hijo menor de edad de un foráneo con residencia.
Si es pensionado o rentista que demuestre ingresos vitalicios de 600 a 1,000 dólares mensuales, requisitos que no siempre, en el caso de los nicas, pueden cumplir.