El nica en la vida de Vargas Llosa
José Adán Silva magazine@laprensa.com.ni
¿Quién es Norwin Sánchez Genie? Pocos saben de este personaje, que sin embargo, ocupa un lugar en la novela Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa, con quien sostuvo una amistad aderezada por las noches de juerga, literatura y bohemia de la Lima de aquellos años
La muchacha se levantó sobresaltada a la medianoche. Jadeaba, sudaba frío y temblaba de temor mientras apretaba la almohada contra su pecho convulsionado del que pugnaban por salir, en torrentes, lágrimas de tristeza.
En sus pesadillas, que se iban y volvían por años para luego regresar como si anduvieran en algún estudio cinematográfico donde le restauraban los colores y la nitidez de las imágenes, su padre estaba con ella enseñándole a escribir poesía, a dibujar paisajes con crayones y contándole uno que otro cuento. Luego, el terror: su padre salía silencioso y nunca más volvía, mientras todo a su alrededor se volvía negro fúnebre y un profundo dolor se apoderaba de su pecho.
Así que la pequeña María Eladia, ya entrada la adolescencia, se dispuso a matar las pesadillas y encontrar el origen de sus congojas. Empezó a preguntar más y más por él, a hurgar en los viejos álbumes de la familia, a rastrear a los que le conocieron y armar el rompecabezas de la vida de su padre que, hasta la fecha, le había sido vedada y mal contada.
A la mayoría de edad ya tenía un concepto distinto del hombre de quien le habrían dicho, murió en un accidente, y fue cuando las pesadillas se extinguieron y ella aprendió a amarlo a como era.
Sin embargo, aún faltaba un pedazo de la historia de su padre, que estaba perdido en una geografía a la que difícilmente ella podría llegar para investigar, pero que era necesario para conocer quién fue exactamente ese hombre que ahora, ya lo sabía, había sido un gran talento intelectual.

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