Matrimonio
Karen Cerda Vega
L a sociedad patriarcal ha establecido paradigmas de relación: hombre-mujer, la mujer como madre, el matrimonio como perpetuador de la especie. Estas construcciones sociales ya no responden a las diferencias e intereses individuales de la sociedad actual. Es momento de avanzar y de romper esquemas. Maternidad no sólo es dar a luz, es ayudar a una criatura a crecer y para esto ya no es necesario ser madre ni padre biológico.
Si pregunto: una pareja que opta por no tener hijos; aquellos que por impedimentos biológicos no pueden hacerlo; o incluso quienes viven en unión libre y estable (reconocida por la Constitución Política de Nicaragua), igual que las parejas homosexuales, ¿deben buscar “otro nombre” para su unión, en vez de matrimonio, sólo porque no consuman la “función que está determinada a cumplir”? Mi contestación sería no.
El mundo cambia, las concepciones evolucionan y es necesario ser tolerantes, dejar los prejuicios y la búsqueda de chivos expiatorios para los males que nos aquejan. El irrespeto al matrimonio nace en nuestras acciones, sólo basta leer los índices de violencia intrafamiliar, abuso sexual o incesto para darse cuenta.
Estudiante de Psicología

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