JUEVES 26 DE ENERO DEL 2006 / EDICION No. 24064 / ACTUALIZADA 12:30 am





EL HUMOR DE






“Dios es amor”

Foto  
. Benedicto XVI publica su primera Encíclica, con ese preciso título

A nueve meses de su elección, el Papa, un reconocido teólogo, dio a conocer la primera Encíclica de su pontificado.

 

Kelly Velásquez
AFP

CIUDAD DEL VATICANO.- La primera Encíclica del Papa Benedicto XVI, que lleva por título “Deus caritas est” (Dios es amor) y busca reconciliar el amor humano y la caridad cristiana, fue divulgada este miércoles, nueve meses después del inicio de su pontificado.

En su primer documento doctrinal, Benedicto XVI promueve el amor y la caridad en un mundo donde con frecuencia se relaciona “el nombre de Dios a la venganza”, sostiene en la introducción.

“En un mundo en el cual a veces se relaciona el nombre de Dios con la venganza, incluso con la obligación del odio y la violencia, éste es un mensaje de gran actualidad y con un significado muy concreto”, escribe.

El documento, redactado en alemán, la lengua materna del Pontífice, fue presentado en el Vaticano simultáneamente en español, francés, inglés, alemán, portugués y, sobre todo, en latín, idioma oficial de la Santa Sede.

La primera Encíclica de Benedicto XVI, que en su versión en español tiene 77 páginas y cuenta con 42 epígrafes, se inicia con un pasaje de los Evangelios que resume la visión cristiana de Dios, del amor y de cómo debe desarrollarse en el hombre.

“Dios es amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él”. Con estas palabras de la Epístola de San Juan, comienza la primera Encíclica del pontificado de Benedicto XVI.



DOS GRANDES PARTES

La Encíclica está dividida en dos grandes secciones, una dedicada a la “unidad del amor en la creación y en la historia de la salvación”, y otra a la caridad, entendida como “el ejercicio del amor por parte de la Iglesia” y refleja su personal estilo, de profesor universitario, didáctico y a la vez de agradable lectura.

El Papa rehabilita el amor, inclusive físico, aunque advierte que el “eros degradado a puro 'sexo', se convierte en mercancía, en simple objeto que se puede comprar y vender, más aún, el hombre mismo se transforma en mercancía”, escribió.

Con dulzura compara el eros con el “éxtasis divino” y admite que el “amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables, son un único mandamiento”.

En la segunda parte, el Papa alemán, reconocido teólogo, analiza la dimensión eclesial y social del amor y aborda el concepto de la caridad como “ejercicio del amor por parte de la Iglesia”.



LA NÚMERO 294

La primera Encíclica de Benedicto XVI, la número 294 de la historia de la Iglesia, se propone cumplir con las enseñanzas del cristianismo.

Benedicto XVI, que dejó pasar casi nueve meses para divulgar su primera Encíclica, aborda de manera concreta la doctrina social de la Iglesia y cita las varias encíclicas sobre ese tema divulgadas por diferentes pontífices de la era moderna, entre ellas la de Pablo VI, “Populorum progressio” (1967), lanzada después de que “se había agudizado la situación en Latinoamérica”, recuerda el Papa.

“Un Estado que no se rigiera según la justicia se reduciría a una gran banda de ladrones”, sostiene el Papa, que reconoce que la “Iglesia no puede ni debe emprender por cuenta propia la empresa política de realizar la sociedad más justa posible”.

Para el Papa alemán, el “amor será siempre necesario, incluso en la sociedad más justa”.

“No hay orden estatal, por superfluo que sea, que haga superfluo el servicio del amor”, escribe.

“Los medios de comunicación de masas han empequeñecido hoy nuestro planeta, acercando rápidamente a hombres y culturas muy diferentes. Si bien ese estar juntos suscita a veces incomprensiones y tensiones, el hecho de que ahora se conozcan de manera mucho más inmediata las necesidades de los hombres es también una llamada a compartir situaciones y dificultades”, sostiene.



COMENTARIOS

En el texto, dedicado al final a la Virgen, el Papa traza también un perfil del voluntario católico, que debe ser capaz como profesional, de mantener una relación de colaborador con las organizaciones humanitarias laicas y ser completamente independiente de toda ideología y todo partido político.

La primera Encíclica del Papa alemán fue recibida positivamente por varios sectores de la Iglesia, inclusive por personalidades críticas, que consideran importante su aporte teológico al tema del amor y la caridad.

"El Papa Ratzinger ofrece con un estilo objetivo un aporte teológico sólido sobre eros y ágape, sobre el amor y la caridad", afirmó el controvertido teólgo suizo Hans Küng, quien lamentó que tales conceptos no se apliquen a las estructuras internas de la Iglesia.

Por su parte, Denis Vienot, presidente de Caritas Internationalis, la mayor organización caritativa de la Iglesia Católica, elogió la nueva Encíclica por el decidido llamamiento hecho a los católicos para que se comprometan con los problemas de la sociedad.



MADRE TERESA

El Sumo Pontífice cita como modelo de entrega y servicio al prójimo a Madre Teresa de Calcuta, quien dedicaba también mucho tiempo de su jornada a la oración a Dios, “lo que nunca fue un obstáculo para la eficacia y la dedicación al prójimo”.
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