JUEVES 26 DE ENERO DEL 2006 / EDICION No. 24064 / ACTUALIZADA 12:30 am





EL HUMOR DE





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Crimen de abogada con aroma de café

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. Daysi del Carmen Sáenz Centeno, de 36 años, iba construyendo una vida exitosa, había culminado la carrera de Derecho, varios negocios le habían dejado buenos dividendos, planeaba casarse el próximo mes, pero esos proyectos fueron truncados de un balazo, durante una disputa por 20 manzanas de café, donde la Comunidad Indígena puso el detonante en medio de un litigio de propiedad

Celestina Centeno arregla el lugar en donde fue velada su hija Daysi Sáenz Centeno. (LA PRENSA/ C. CORTEZ)

 

Alejandro Flores Valle
sucesos@laprensa.com.ni

Las familias Sáenz y Centeno se asentaron hace más de un siglo en las tierras de la comarca Chagüite Grande, ubicada en la cima del cerro del mismo nombre, a veinte kilómetros al este de Ciudad Sébaco, en el departamento de Matagalpa. Esta tradicional estirpe del norte, junto a sus costumbres, llevó consigo el cultivo de café al lugar.

No sólo estos apellidos han hecho nombre en la zona, otros como los Lúquez y Sequeira también tienen su historia al igual que los primeros, la principal característica de todos ha sido la buena convivencia. En cuanto a los Orozco, quienes hace unos 20 años llegaron a la comunidad de Las Minas, su expediente ha estado salpicado de conflictos, amenazas y de mal vivir con sus vecinos.

Juan Francisco Orozco Mendoza, el hombre de mayor edad de esa familia, en 1994 tuvo un enfrentamiento con las comunidades de El Ocote y Las Minas, por un terreno que estaba ubicado entre ambos lugares, en donde iba a construirse una escuela para educación primaria.

El hombre aseguraba que sólo muerto vendía el terrero y que ninguna autoridad, ni habitante, lo haría cambiar de idea, pero al cabo de varios meses flexibilizó un poco su férrea testarudez, y por presión de la Alcaldía de Ciudad Darío y de Sébaco cedió el lugar, y la escuela quedó lista para el año 1995.

La vida es como un laberinto que nunca se sabe hacia dónde va uno, “...y no saber adónde vamos, ni de dónde venimos”, según los últimos dos versos del poema Lo fatal, de Rubén Darío.

Daysi del Carmen Sáenz Centeno dejó el ombligo hace 36 años en la comunidad de El Ocote, en Chagüite Grande, y a los 13 años, emigró hacia Ciudad Darío, en donde construyó un hogar con Frank Gutiérrez, con quien procreó dos hijos: Wendy Samanta y Axel Paul, ambos Gutiérrez Sáenz, de 15 y 13 años, respectivamente. La relación entre la pareja se deterioró y terminó en separación hace más de una década.



UNA PROPIEDAD EN DISPUTA

En Chagüite Grande hay un cafetal de veinte manzanas que hasta hace cinco años pertenecía a Juan Francisco Orozco Mendoza, pero fue hipotecado, y el banco Caley Dagnall lo compró en 9 mil 664 dólares con 63 centavos, en el año 2002.

Ese mismo año, Daysi del Carmen y su hermano Henry Sáenz Centeno adquirieron la propiedad por la cantidad de 13 mil 500 dólares, la compra la realizaron al banco Caley Dagnall. El dinero lo envió Martha Sáenz Centeno, una hermana de los compradores radicada en Estados Unidos desde hace más de 25 años.

Después de la compra de las veinte manzanas de café, los Sáenz Centeno durante cuatro años se vieron amenazados por los Orozco, quienes a pesar de estar conscientes que la propiedad les había sido hipotecada, siempre la reclamaban como suya.

El problema se agudizó más el 26 de diciembre de 2005, cuando el Juez Suplente de Distrito de Ejecución de Sentencia de Matagalpa, William Castellón, se presentó a la propiedad a ejecutar un mandamiento decretado por el Juez Local Civil de Matagalpa, Bernardo Morales.

El escrito que presentó el juez Castellón indicaba que la Comunidad Indígena de Matagalpa, a través del asesor legal Yarí López, nombraba a Juan Francisco Orozco Mendoza como administrador de las veinte manzanas de café que el banco le había vendido cuatro años atrás a los Sáenz Centeno.

López le hace saber a Orozco Mendoza que el único dueño del terreno es la Comunidad Indígena de Matagalpa, la que posee un título de la propiedad desde el tiempo de la Colonia.

Esa estocada a los Sáenz Centeno motivó que uno de sus integrantes, Daysi Sáenz Centeno, graduada en Derecho en la Universidad Politécnica (Uponic) de Estelí, en el 2003, empezara una campaña legal en contra de Juan Francisco Orozco Mendoza y la Comunidad Indígena de Matagalpa con el afán de mostrarle a las autoridades judiciales que la propiedad le pertenecía por derecho desde que se la compró al banco Caley Dagnall.



LA MUERTE LA LLAMÓ

El pasado 2 de enero un sentimiento extraño embargó a Celestina Centeno Velásquez, de 65 años, madre de Daysi. Le manifestó: “No vayas hija, esa gente es peligrosa, te pueden matar, no vez que están en el cafetal y dicen que están armados”. Pero ella contestó que no le tenía miedo a nada ni a nadie.

Daysi Sáenz se disponía a tomar con seriedad y con valor el reto de ir construyendo una batalla legal para recuperar lo que le pertenecía. Ese fatídico día cuando eran las 11:00 a.m., Daysi Sáenz Centeno todavía estaba en Sébaco, pero en un alarde de desesperación se subió a una camioneta y se dirigió hacia la comarca de Chagüite Grande.

Era la 1:00 p.m. cuando Daysi Sáenz Centeno estaba en el corredor de la casa que 23 años atrás había abandonado en busca de mejor vida. Su madre Celestina Centeno Velásquez le dijo que entrara a descansar y almorzar, pero ella no quiso.

“Estuvo tres minutos en el corredor, yo le dije que entrara a comer, pero me dijo que le alistara la comida hasta que regresara del cafetal, todo ocurrió como si la muerte la estaba llamando”, manifestó la adolorida madre.

Centeno Velásquez explicó que su hija iba desesperada a la casa de Armando Sequeira a preguntarle por qué le había comprado el café a Juan Orozco Mendoza si sabía que pertenecía a la familia Sáenz Centeno.

Para llegar a la vivienda de Sequeira obligatoriamente Daysi Sáenz tenía que pasar por el cafetal en disputa, y cuando salió de la casa de su madre iba acompañada de Araceli Sáenz Centeno, su hermana menor, y de su hijo Axel Paul Gutiérrez Centeno, de 13 años.

Cuando iba a mitad de camino, junto a sus acompañantes, entre la comunidad de Las Minas y Potrero San Antonio, con dirección hacia el este, observó a la derecha, dentro de la propiedad que le había comprado al banco Caley Dagnall, una champa construida con palos y carpas por Juan Orozco Mendoza desde el 26 de diciembre de 2005.

A Daysi Sáenz la embargó la curiosidad y decidió entrar a la champa con la intención de hablar con Juan Orozco Mendoza, pero no lo encontró. “Hasta estuvo cinco minutos acostada en la hamaca que estaba en la champa”, manifestó Araceli Sáenz Centeno.



ÚLTIMOS MINUTOS

Cuando Daysi Sáenz se encontraba en el extremo este del cafetal en litigio, hizo intento de cruzar el alambre para ingresar al interior de la propiedad, metió la cabeza entre el espacio de la segunda y tercera guía de alambre del cerco, y en ese momento, una voz amenazante que salía de la propiedad le dijo: “Usted tiene prohibido entrar a este cafetal, no respondo por lo que pase si entra”.

Ante la amenaza la mujer se echó para atrás y cuando trató de incorporarse con la firmeza de un soldado, su primo, Juan Gabriel Orozco Sáenz, le propinó un balazo que le impactó en la tetilla izquierda y le salió en el omóplato derecho. La bala le perforó el pulmón derecho, provocándole la muerte casi al instante.

La muerte de la abogada se regó como pólvora de inmediato en toda la comarca de Chagüite Grande, y los rumores en cuanto a la circunstancia en que la mataron empezaron a circular. La familia de Daysi Sáenz asegura que Juan Gabriel Orozco Sáenz la mató afuera de la propiedad, en tanto algunos testigos comentaban que fue adentro, incluidos la familia Orozco.

Sin embargo, Araceli Sáenz, quien acompañaba a su hermana, dijo que a esta la mataron afuera del cafetal, y señaló que fueron dos disparos los que hizo el homicida, el primero que impactó a Daysi Sáenz y un segundo que le pasó cerca del hombro izquierdo. Lo mismo opina Axel Paul Gutiérrez Sáenz, quien también acompañaba a su madre a la hora del hecho.



UN CAPTURADO

La fiscal departamental, Herlinda Aragón Amaya y el comisionado Cruz Alonso Sevilla Midence, jefe del Departamento de Auxilio Judicial de la Policía en Matagalpa, confirmaron que Juan Francisco Orozco Mendoza fue arrestado a las 8:00 a.m. del lunes 16 de enero en el barrio El Cementerio de Matagalpa con una orden judicial.

Según el jefe policial, al momento de capturar a Orozco Mendoza los agentes policiales le encontraron un revólver calibre 38. “Estamos verificando si efectivamente es el arma implicada en el homicidio”.

La Juez Primero Distrito Penal de Audiencia de Matagalpa, Maura Montoya Moreno, en audiencia inicial realizada este martes, remitió a juicio para el próximo 24 de febrero a Juan Francisco Orozco acusado por la Fiscalía como autor intelectual del homicidio en contra de Daysi Sáenz Centeno.

La judicial también le mantuvo la prisión preventiva. Además giró orden de captura en contra de Juan Gabriel Orozco Sáenz autor directo del homicidio de la abogada.

El jefe de la Policía de Ciudad Sébaco, subcomisionado Moisés Robinson, dijo que en el hecho sólo hay dos implicados, Juan Gabriel Orozco Sáenz, de 21 años, quien fue el que disparó a Daysi Sáenz, y el abuelo de este Juan Francisco Orozco Mendoza, de 60 años.

Aseguró que a la víctima le dispararon desde adentro de la finca de café y que ella estaba afuera, según las investigaciones.

Presume que Juan Gabriel Orozco Sáenz, autor del disparo, huyó hacia las fronteras de Nicaragua, rumbo a Costa Rica, ya que en ese país tiene varios familiares.



HISTORIA REGISTRAL

Documentos a los que LA PRENSA tuvo acceso muestran cómo las veinte manzanas de café en litigio, por las que Daysi Sáenz perdió la vida, han tenido varios destinos legales.

Según la escritura número 284, venta judicial con obligación de hacer, el 29 de junio de 1998 Juan Francisco Orozco Mendoza le compró las 20 manzanas de café, ubicadas en Chagüite Grande, a Fabián Lúquez Centeno, por la cantidad de 2 mil córdobas. Todo el oficio se realizó ante el Juez Local Civil Suplente de Matagalpa, Luis Alberto Sáenz Chavarría.

Posteriormente, el 4 de junio de 2001, la Juez Civil de Distrito de Matagalpa, Eveling González Betancourt, en representación de Juan Francisco Orozco adjudica y vende la propiedad al banco Caley Dagnall, por la suma de 9 mil 664 dólares, con 63 centavos.

Después, el 29 de abril de 2002, ante la abogada y notario Flor de María González González, la señora Teresa de Jesús Montealegre Callejas, en representación del banco Caley Dagnall, vende, cede y traspasa a Henry Noel y Daysi del Carmen Sáenz Centeno la propiedad por la cantidad de 13 mil 500 dólares.

El 26 de diciembre de 2005, el Juez de Ejecución de Sentencia de Matagalpa, William Castellón, ejecutó un mandamiento que expresó y elaboró el Juez Local Civil de Matagalpa, Bernardo Morales, en donde la Comunidad Indígena de Matagalpa reclama las veinte manzanas de la finca como suyas, y nombra como administrador de las mismas a Juan Francisco Orozco Mendoza.



JUECES: “NOSOTROS CUMPLIMOS CON LA LEY”

El Juez Local Civil de Matagalpa, Bernardo Morales, dijo que lamenta la situación de la muerte de la abogada Daysi Sáenz Centeno, por un litigio de veinte manzanas de café, y dijo que él sólo cumplió un mandato de la ley.

“Yo decreté el aseguramiento de un bien litigioso que se me solicitó, es decir una diligencia prejudicial, en ese momento como juez yo ignoro completamente la situación de la propiedad, la tenencia de la tierra, así como la administración, únicamente me limité al escrito en donde el abogado Yarí López solicita el aseguramiento de las veinte manzanas de café, ubicadas en Chagüite Grande, en Ciudad Sébaco, y pide el nombramiento de un interventor, en este caso el Juez de Ejecución de Sentencia de Matagalpa, William Castellón”, manifestó el juez Morales.

Aseguró que en el caso no hubo mala fe, ya que su trabajo estuvo apegado a la ley. “Yarí López me presentó el título de dominio que tiene la Comunidad Indígena de Matagalpa, que son 40 mil hectáreas, incluidas las veinte manzanas en litigio en Chagüite Grande, también me presentó un poder que le otorgó la junta directiva de la Comunidad Indígena para actuar como su abogado”, sostuvo.

En tanto, el Juez de Ejecución de Sentencia de Matagalpa, William Castellón, manifestó que en relación al caso de la finca de Chagüite Grande, él ejecutó un mandamiento que expresó y elaboró el Juez Local Civil de Matagalpa, Bernardo Morales.

“A mí me tocó ir el pasado 26 de diciembre al lugar a ejecutar el mandamiento, en contra de Daysi y Henry Sáenz Centeno, y a favor de la Comunidad Indígena de Matagalpa, a través del apoderado Yarí López quien solicitó el aseguramiento de bienes litigiosos de esa finca de veinte manzanas de café”.

Explicó que le dijo de manera cordial y armónica al señor Alejo Sáenz, padre de la víctima, que tenía que cumplir un mandamiento y una resolución judicial que establece la Constitución Política de Nicaragua. “Eso no es desalojo, es un aseguramiento, es un bien que supuestamente es de la Comunidad Indígena de Matagalpa”, acotó el judicial.

Juan Orozco es un administrador nombrado por un juez ejecutor, él es el que va a estar asegurando el bien litigioso, él no es dueño de las veinte manzanas de café, la que está diciendo que es dueña del terreno es la Comunidad Indígena de Matagalpa, según dijo el asesor Yarí López.



PROYECTOS TRUNCADOS

Celestina Centeno Velásquez contó entre sollozos que su hija Daysi Sáenz Centeno tenía planes de casarse con un salvadoreño, al que la familia sólo conoce como José, también señaló que esta pretendía viajar a Estados Unidos el próximo 6 de febrero, a una actividad de la Fraternidad de los Hombres de Negocios, a la que pertenecía desde hace varios años.
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