Herido por su suegro en riña familiar
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Conductor del vehículo resultó lesionado por su suegro, que se defendió de una agresión |
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El vehículo, placas 205-673, con abundantes manchas de sangre fue abandonado, en la gasolinera Texaco de la rotonda Cristo Rey, por su dueño Julio Clemente Parrales.
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Luis Alemán Saballos sucesos@laprensa.com.ni
Un vehículo con abundantes manchas de sangre y que fue abandonado en el estacionamiento de la gasolinera Texaco, ubicada en la rotonda Cristo Rey, movilizó un fuerte dispositivo policial ante las presunciones de que el mismo haya sido utilizado por delincuentes para cometer algún delito.
Sin embargo, la historia aparentemente era otra, el vehículo fue abandonado por su conductor, quien se encontraba en estado de ebriedad y con una mano lesionada a consecuencia de una herida con arma blanca que recibió en una riña familiar.
Se trata de Julio Clemente Parrales, quien en estado de ebriedad pretendió agredir a su suegro, el señor Liberato Bendaña, pero éste enfrentó a su agresor y le provocó una lesión en una de las manos.
AL HOSPITAL
Herido y manando abundante sangre, Parrales fue llevado en una ambulancia al Hospital Roberto Calderón, pero los médicos no pudieron atenderlo debido a que éste no lo permitió por encontrarse ebrio.
La esposa del lesionado, la señora Suyén Bendaña, relató a los investigadores de la Policía que en esas condiciones llevó en su vehículo, un Toyota placas 205-673, a Parrales hacia el Hospital Alemán Nicaragüense donde finalmente le dieron atención médica.
Explicó que acostumbran dejar estacionado el vehículo en la gasolinera, debido a que viven en el barrio Jorge Dimitrov, de la rotonda una cuadra al lago, una al sur y dos cuadras abajo. Lo que le preocupa es que desde la noche del pasado lunes que curaron las lesiones de su esposo, éste no aparece por ningún lado.
“Fue un problema familiar”, aseguró la señora Bendaña, cuando intentó retirar el auto.
VIGILANTE
Paul Lovo, vigilante de la gasolinera, explicó que el ciudadano llegó a una hora que no pudo precisar y le dijo que ya regresaba.
“Ahí lo dejo, ya regreso”, fue lo que dijo el conductor del vehículo y luego éste se fue en una motocicleta que también estaba estacionada en la gasolinera, aseguró el vigilante.

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