Zona de strikes
¿Squeeze de Cuba?
Edgard Rodríguez C. deportes@laprensa.com.ni
Cuando Cuba decidió dejar a un lado sus posiciones políticas y asumir el reto de ir al Clásico Mundial de Beisbol, como lo que es, un reto deportivo, el Departamento del Tesoro no autorizó su ingreso a Estados Unidos.
No obstante, gestiones de los organizadores permitieron que Estados Unidos reconsiderara su decisión y se abrió un nuevo espacio, pero ahora es Cuba la que no confirma su participación, o hace saber, su determinación de no asistir al torneo.
“A los cubanos les gusta ponerle emoción a todo y esta vez no es la excepción”, me decía un amigo ayer. Y es cierto. Para ellos todo es asunto de Estado, o de honor. Se lo toman en serio.
El punto es que Cuba aún no dice nada y sus diferencias fuera del terreno de juego con EE.UU. se han ensanchado más en los últimos días (por el caso Posada Carriles entre otras cosas) por lo que su decisión podría tardar y hasta volverse impredecible.
Creo que Cuba no dejará ir la oportunidad de mostrar el nivel de su beisbol en un escenario que debe atraer la atención de todos, como es el Clásico.
De paso, despejarían cualquier tipo de dudas en torno a la legitimidad de sus éxitos en el beisbol, cuestionados por algunos que consideran que no han enfrentado a los mejores.
Pero mientras el momento de la decisión llega, en el mundo deportivo se ha comenzado a temer por “un squeeze play” cubano: que decidan no ir porque se sintieron lastimados en su orgullo, o por lo que sea.
En dicho caso, no saldría perdiendo Cuba o el Clásico, cuya etapa de gestación ha sido de lo más agitada, sino el beisbol mismo como un deporte de alcance universal, pero sobre todo, con capacidad de convocar por encima de cualquier tipo de diferencias.
Ojalá Estados Unidos no dé marcha atrás con la reconsideración que ha hecho, pero ojalá también, que Cuba no se haga la difícil y pronto podamos ver el beisbol en el lugar que le corresponde: el terreno.

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