Apuntes desde el sur
El indómito venezolano
Danilo Arbilla
Cayo César Augusto Germánico, el emperador romano más conocido por su sobrenombre de Calígula, llegó a nombrar cónsul a su caballo. A ese noble bruto sí que se le podría calificar como un caballo imperial y no tanto al corcel blanco que por pocos días más ,y tras 170 años, figura en el escudo de Venezuela.
El comandante Hugo Chávez ha resuelto y su Congreso legislativo parece que le va a hacer el gusto, que el equino que hoy galopa hacia la derecha y con la cabeza mirando hacia atrás, lo haga hacia la izquierda “con la cabeza recta y mirando hacia delante, emblema de la independencia y la libertad”.
En realidad lo de izquierda y derecha cada vez es más relativo, porque depende de donde uno se ubique, de frente y alineado con el escudo, hacia donde va el brioso animal. Pero, según Chávez , y hoy su palabra tiene tanta fuerza como la de cualquier emperador romano, el actual caballo, el que ha figurado hasta hoy, no es venezolano, “ es imperial”.
El cambio en la dirección del trote del corcel no se sabe qué efectos tendrá sobre la situación de pobreza que aqueja a un alto porcentaje de venezolanos, el que ha crecido desde que Chávez asumió y en el que muy poco ha incidido el brutal aumento, por lo menos nueve veces desde aquella misma fecha, que ha experimentado el precio del petróleo.
La cuestión es que este es el primer tema que ha resuelto el nuevo Congreso venezolano adicto a Chávez. Si se mantiene en eso, no es tan grave: el anterior aprobó la ley de contenidos que en estos días ha comenzado a aplicar el régimen chavista para censurar y hostigar aún más a los medios de información independientes de Venezuela.
El argumento es que están obstruyendo la justicia en relación a las investigaciones vinculadas al asesinato del Fiscal General Danilo Anderson, y su sucesor Isaías Rodríguez, en respuesta a ello ha anunciado la aplicación de una de las leyes más totalitarias y fascistas existentes para controlar la información que reciben los ciudadanos y limitar el libre ejercicio de la actividad periodística.
Los “avances” de Chávez contra la libertad importan más que hacia dónde se dirige el “potro” del escudo. Importa para los venezolanos y también para el resto del continente, por cuanto el mandatario venezolano con lo persuasivo que es, no por sus aportes conceptuales sino por sus petrodólares, se transforma en un problema doméstico muy serio para cada país y sus ciudadanos.
Hace unas horas se reunió con Lula —algo alicaído y con menos entusiasmo que al principio cuando el PT era el ejemplo de la pureza— y con el exultante Kirchner, para resolver los problemas del hemisferio y dictaminar quién es bueno y quién es malo.
Kirchner, hombre también muy afecto a imponer limitaciones al libre ejercicio del periodismo y cuyo deporte favorito, al igual que Chávez, es atacar en sus discursos públicos a medios y periodistas, tras la reunión con sus dos colegas afirmó que la “incorporación de Venezuela es muy importante para el Mercosur”.
Si se tiene presente lo que está ocurriendo con la prensa en Venezuela y que una de las prioridades del Mercosur es la vigencia de la democracia, sería bueno que el Presidente argentino aclarara en qué dirección y hacia dónde —como pasa con el caballo del escudo— es importante esa “incorporación” de Chávez.

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