Todo listo para la asunción de Morales
EFE, AP
LA PAZ.- La llegada al poder en Bolivia del líder indígena de izquierda, Evo Morales, afín a los gobiernos de Cuba y Venezuela, refuerza el progresivo giro a la izquierda en Latinoamérica y levanta una gran expectación en Europa y Estados Unidos.
A sus 46 años, este campesino y sindicalista aimara ganó por mayoría absoluta las elecciones del 18 de diciembre, una victoria sin precedentes en la historia reciente boliviana que le convertirá mañana, domingo, en el primer presidente indio del país andino.
Su carisma entre los más desfavorecidos, su lucha sindical en favor de los productores de hoja de coca, su humilde pasado como agricultor y su origen indio han sido factores clave para virar la trayectoria política de esta nación, la más pobre de Sudamérica y dominada hasta ahora por la élite tradicional.
Son estos rasgos los que le han acercado a algunos de los mandatarios más controvertidos de Latinoamérica, como el cubano Fidel Castro y el venezolano Hugo Chávez, quienes incluso antes de convertirse en presidente electo le brindaron todo su apoyo.
El triunfo de Evo, como se le conoce popularmente, ha reafirmado además el giro que se viene produciendo en el subcontinente con la cada vez mayor presencia de dirigentes socialdemócratas y populistas de izquierdas.
Esta transformación es vista con recelo desde Washington, que percibe cómo sus aliados se desvanecen en la región con el presidente colombiano Álvaro Uribe, como único bastión conservador, ante la pronta salida del peruano Alejandro Toledo.
Al frente del Movimiento Al Socialismo (MAS), Morales se ha ganado la confianza del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que se jugará en octubre su cargo en las urnas.
También del argentino Néstor Kirchner, de la izquierda peronista, a quien sus detractores lo acusan de acumular cada día más poder al frente de la Casa Rosada.
Bolivia se ha unido así a otras naciones impregnadas por el mismo color político, como Uruguay, donde la victoria del socialista Tabaré Vázquez en octubre del 2004 rompió con 170 años de gobiernos liderados por partidos tradicionales.
Mientras la socialdemocracia se consolidó en Chile el domingo pasado con la victoria electoral de Michelle Bachelet, en Perú se da por hecho que el nacionalista de izquierda populista Ollanta Humala, ex comandante del Ejército, pasará a una segunda vuelta tras los comicios de abril.
Ecuador celebrará en octubre elecciones.
¿TLC CON WASHINGTON?
El futuro gobierno estará abierto a negociar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos si es lo mejor para Bolivia, declaró el viernes a la AP el presidente electo, Evo Morales.
“Yo dije que es importante como gobierno buscar qué es lo más conveniente para el pueblo. Yo entiendo que ser gobierno es hacer buenos negocios para su pueblo. Habría que ver si eso es el TLC, Mercosur, CAN (Comunidad Andina de Naciones) o la Unión Europea (UE)”, dijo a la AP Morales.
“Todos esos son espacios que permiten resolver los problemas sociales”, agregó.
Morales se había manifestado durante la campaña electoral contrario a llegar a un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, señalando que eso podría hacer que Bolivia pierda sus mercados internos y genere más desempleo del actual, cercano al 12 por ciento.
También ha dejado entrever que su rechazo era ideológico, al indicar que “este milenio es de los pueblos y no del imperio”, y al manifestarse contra el imperialismo y el neoliberalismo.
Pero el futuro mandatario moderó el discurso después de reunirse el 2 de enero con el embajador estadounidense en La Paz, David Greenlee, por invitación de éste, en un encuentro privado en la casa del diplomático.
CEREMONIA INDÍGENA
Este sábado, Morales será entronizado gobernante supremo de los indios andinos, descalzo, enfundado en un poncho de tejidos multicolores de alpaca, coronado por un “unco” de cuatro puntas en una ceremonia mítica en un templo de la ciudad en ruinas de Tiwanaku, a 70 kilómetros de La Paz, centro de la cultura más longeva de los Andes sudamericanos.
NO IRÁ CASTRO
Más de cien invitados asistirán el domingo a la investidura oficial de Evo Morales como Presidente de Bolivia, entre ellos una decena de mandatarios, además de altos funcionarios y representantes políticos y sociales de todos los continentes. El Presidente de Cuba, Fidel Castro, desestimó “por imprevistos de última hora” asistir a la ceremonia. Será representado, como en anteriores ocasiones, por Carlos Lage, vicepresidente del Consejo de Estado cubano.
EE.UU. ABIERTO A TRABAJAR
Estados Unidos exhortó a Evo Morales a hacer un gobierno que permita a las dos partes trabajar en temas de preocupación mutua, pero reiteró que el ex dirigente cocalero tendrá la palabra final.
Thomas A. Shannon, Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, será el líder de la representación estadounidense en la ceremonia presidencial, pero el portavoz Sean McCormack dijo que desconocía por el momento si había conseguido una entrevista con Morales.
“Exhortamos al todavía presidente electo Morales a estar en contacto con nuestros diplomáticos, con nuestros funcionarios, para trabajar en temas que son de preocupación mutua”, declaró.
McCormack se refirió específicamente a la campaña contra los narcóticos ilegales, “un área en la cual juntos hemos trabajado muy bien en el pasado”, y en la que Estados Unidos ha participado con desembolsos de 464 millones de dólares desde el 2001.
Estados Unidos le ha dado también a Bolivia ayuda militar por siete millones de dólares en los últimos dos años.
Morales ha adelantado que adoptará una política de no cero coca, pero combatirá el narcotráfico. Ha hecho campaña prometiendo convertirse en la pesadilla de Washington.
Si Morales desea hacer contacto con la clase dirigente en Washington, quizás los primeros temas no serán las drogas sino la posibilidad de que Bolivia reciba en donaciones unos 600 millones de dólares a través de la llamada Cuenta del Milenio, y un entendimiento de principios con el Fondo Monetario Internacional.
La Cuenta es una dependencia del Departamento de Estado, y cuando se instaló el Gobierno de Transición en junio, Bolivia estaba en camino de aprobación de su programa correspondiente por la Corporación Reto del Milenio (MCC).
La MCC ha aprobado hasta ahora solamente programas de Nicaragua y Honduras, y está a la espera de lo que el nuevo gobierno boliviano diga lo que planea hacer para recibir esos fondos. (Néstor Ikeda/AP)

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