¿Merecemos esto?
Neftalí Rivera B.
La caparazón protege a la tortuga y si es más gruesa, mejor. Algo así es lo que tienen los dueños de Nicaragua, los mal llamados diputados que esta semana traspasaron todo límite.
Pero la culpa no la tiene el indio sino quien lo hace, compadre. Un pueblo que no tiene conocimiento de lo que es su entorno, obviamente no sabrá elegir. Por eso es que se dice que los pueblos tienen el gobierno que se merecen y en el mundo de los ciegos, el tuerto es rey. Eso es lo que pasa en Nicaragua.
Los diputados son como parásitos pegados al intestino de un pueblo que muy ingenuamente les dio el poder o más bien dicho les ha permitido tomarlo para que lo depositen y lo revienten. ¿Cuál protección dan a quienes les damos o regalamos semejante salario? Estoy convencido que entre estos señores no hay ninguno que se salve, pues el que calla otorga.
Jinotega

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