Droga y armas en bus urbano
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La Policía encontró una bolsa plástica con droga en un predio montoso donde había sido lanzada desde una vivienda. (LA PRENSA/L.E.MARTINEZ)
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Luis Eduardo Martínez M. CORRESPONSAL/ MATAGALPA
Más de 20 pasajeros de un bus urbano que cubre la ruta entre los barrios Las Marías y Sor María Romero, en la ciudad de Matagalpa, fueron retenidos durante más de cinco horas en el parqueo interno de la Policía, porque “alguien” trasladaba poco más de cinco libras de marihuana y dos fusiles de guerra, en la unidad de transporte.
La ocupación de la droga y armas encontradas en la unidad de transporte, originó el allanamiento de una vivienda donde presuntamente habita uno de los pasajeros del bus donde se encontró marihuana.
De ambos casos, la Policía reportó el arresto de José Oswaldo Díaz Castellón, de 39 años y su hijastro Óscar Danilo Zeledón Lúquez, de 21 años, quienes presuntamente eran los dueños de la droga y las armas halladas en el bus, mientras que la señora María Lúquez Salmerón, compañera de vida de Oswaldo y madre de Óscar, fue arrestada en la casa allanada.
Todo empezó a las 9:45 a.m. del martes último cuando una suboficial de Policía abordó la unidad de transporte en la parada del Parque Morazán .
La uniformada relató que en un asiento del bus iba un bolso que nadie custodiaba, por lo que preguntó que a quién le pertenecía y “como nadie me dio respuesta, procedí a revisar el bolso y miré que allí venía marihuana empaquetada”.
El vehículo fue trasladado a la delegación policial.
La Policía incautó dos bolsos y cada uno contenía tres paquetes de marihuana. Además decomisó dos fusiles AK plegables, tres magazines y 59 proyectiles para el mismo tipo de armas.
PASAJEROS HAMBRIENTOS
Mientras la Policía realizaba las investigaciones y pruebas periciales, todos los pasajeros, incluyendo niños y ancianos, permanecían retenidos en el interior del vehículo a la espera de que el caso fuera esclarecido.
Poco después del mediodía era notoria la desesperación de los pasajeros, algunos de los cuales gritaron desde el interior del bus, que ya tenían hambre. LA PRENSA intentó hablar con ellos, pero la Policía restringió el acceso a la unidad de transporte que conducía Francisco Humberto Martínez Mairena.
Mientras esto ocurría en el estacionamiento policial, otros agentes allanaron una casa en la segunda calle de la colonia El Cementerio, donde según la fiscal Martha Idalia Mejía, la señora María Lúquez Salmerón quiso salir de la vivienda pero después corrió hacia el segundo piso y desde una ventana lanzó una bolsa plástica hacia el patio de una casa vecina.

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