Debería haber elecciones cada año
Orlando N. Bonilla
No es necesario ser un gurú político o tener una bola de cristal para augurar que este año será de mucha tranquilidad y esperanza política. Si las elecciones presidenciales y legislativas fueran anuales, ¡qué reposo y progreso habría en el país! Ya desde fines del año pasado se comenzó a ver los beneficios de las próximas elecciones, cuando de repente todos los actores principales y de reparto decidieron cambiar el guión para que el último capítulo de los cinco que tiene la película tuviera un fin donde todos los chavalos son los buenos. Con qué rapidez arreglaron el capítulo de la saga de la Sisep, pareciera que usaron efectos especiales para que el cinehabiente no notara mucho los cambios de rol de ciertos actores.
Claro que tuvieron el asesoramiento de directores estadounidenses expertos en superproducciones que vinieron especialmente de Washington a guiar a los incipientes y noveles actores locales e inmediatamente decidieron cambiar el guión. Desafortunadamente a los productores nicaragüenses que hemos siempre financiado el salario de los actores nos vieron como gatos y se tuvo que recurrir a extranjeros ¡Qué vergüenza!
La Asamblea que no había querido aceptar un rol beligerante durante toda la parte anterior de la película y la boicoteaban llegando siempre tarde a la filmación, con excepción de las escenas de ocio, banquetes y ágapes, decidieron con el asesoramiento de los cineastas extranjeros, transformarse ya al final del capítulo en Superman y Batman al mismo tiempo, para que estas últimas escenas demuestren que son dignos defensores del pueblo, para que los espectadores salieran del cine pensando que no son tan malos como anteriormente creían. Como vamos a creer tal cosa si todos sabemos que esos héroes de películas sólo son historietas ficticias.
¡Ya verán este año! No dudo que su benevolencia y amor por el pueblo se desbordará, lo que no hicieron en los primeros cuatro capítulos. Como decíamos en los años sesenta: amor y paz.
Las escenas navideñas del filme fueron sencillamente rompecorazones, donde el Niño Dios y Santa Claus aparecieron sólo en escenas sin diálogo porque los actores políticos principales se encargaron de esos roles bonachones. Parece que al llegar a la parte final de la película y conociendo que es la última Navidad del filme, los actores desempeñaron su rol pensando en el Oscar que se entregará en noviembre.
Siempre he sabido que existen miles de niños pobres en el país, lo que no sabía es que habían tantos nuevos benefactores y todos con cámaras de televisión en sus mochilas para que les filmaran sus nobles actos meramente de caridad. El colmo, uno de los actores principales, y en un acto de fraternidad y hermandad, hasta llevó a los periodistas a un tour del set donde se escriben muchos de los guiones para que vean que esta estrella de la política es gente religiosa y humilde (no usa saco y no tiene chofer) que vive y mora en una casa sencilla muy parecida a la de la mayoría de los nicaragüenses.
¿Qué nos espera en el 2006? Claro está que la película tendrá un alto contenido de Walt Disney, llena de muñequitos adorables, pero al mismo tiempo tendrá mucha, mucha fantasía. Todos los actores tratarán de ser los buenos de la película y prometerán entregar juguetes durante todo el año para todos los cinco millones de personas que estamos en el Cine Nicaragua.
Veremos escenas de mucha comedia, otras de cine negro que nos darán dolor de estómago, pero creo estar en lo cierto que el guión para este año no tendrá escenas tipo The Terminator donde haya destrucción física, porque los actores que tienen el talento para hacerlas se transformarán en actores musicales donde cantarán y cantarán tratando de convencer a la población que su canción es la mejor, como en los Reality Shows.
Todos los actores se verán enfrascados en un maratónico esfuerzo de actuación donde nos veremos colmados de obras que no se hicieron en los capítulos anteriores, leyes a nuestro beneficio que antes no se aprobaron, propuestas de acciones que aguardaron el fin de la película para aflorar y muchas esperanzas ofrecidas para el futuro.
Estoy seguro que los que hemos visto este filme desde su comienzo sabremos honrar con su estatuilla a los actores que consideremos que podrán desempeñar un buen papel en la próxima película, y los que mal actuaron quedarán en el desempleo porque no habrá otro rodaje hasta el 2011.
El autor es Administrador de Empresas y Consultor en Negocios Internacionales.

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