Represas
Francisco J. Romero Calonje
Es lamentable la situación por la que atraviesan los habitantes del barrio Milagros de Dios, en Managua, ante la escasez del vital líquido desde hace más de seis meses y que las autoridades correspondientes no se hayan preocupado por brindarles una solución pronta. Similar es el problema de la mayoría de los departamentos de Nicaragua, tales como Carazo, Jinotega, el Atlántico Sur y Corn Island entre otros, que solamente reciben agua en determinadas horas del día, noche o madrugada y de manera racionada.
Los mantos acuíferos naturales que nos abastecen ya no son suficientes para satisfacer las necesidades diarias de agua, además que la población aumenta diariamente y, por lo tanto nuestras necesidades higiénicas.
Es tiempo que el Gobierno en lugar de perforar nuevos pozos que benefician a pequeñas comunidades que no llegan ni siquiera a mil habitantes, realice construcciones de represas en las afueras de las principales cabeceras departamentales con el objetivo de que con el paso del tiempo sean capaces de abastecer a toda la población en general de forma razonable.
Estas represas a corto plazo reducirían increíblemente la escasez del agua en los diferentes departamentos del país especialmente a los sectores más humildes, donde siempre ha escaseado este vital líquido.
En las zonas del Atlántico (RAAN, RAAS) sería más beneficioso este tipo de proyectos debido a las constantes lluvias, las cuales permitirían que las represas de esas zonas se llenaran más rápido estimulando probablemente la creación de nuevos proyectos de siembra y ganadería en la región. Todos sabemos que Nicaragua es rica pero la verdad es que no hemos sabido aprovecharla.

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