Prorural en el proyecto forestal
Martina Porta mporta@inafor.gob.ni
La reforestación de 30 mil hectáreas de bosque en los próximos cinco años, como lo plantea el Plan Nacional de Desarrollo, depende de las voluntades y los recursos que se asignen. Al respecto cabe señalar que en este período hemos avanzado 12 mil hectáreas, con la participación de proyectos privados, iniciativas de los gobiernos municipales y proyectos de instituciones amigas.
Singapur pasó de ser uno de los países más atrasados del mundo a convertirse en una potencia económica, gracias a la disciplina, cumplimiento de las leyes y trabajo continuo y unido. Nicaragua, ¿qué decide ?
Es un orgullo de país haber finalizado con gran éxito el Proyecto Forestal Profor, de acuerdo con el balance presentado por el Banco Mundial. Las facilidades de esta inversión reflejan la preocupación que existe en los países desarrollados por salvar el pulmón del planeta, nuestros países que a pesar de todo todavía son verdes, y cuyo humanismo, por la sencillez de vida, representa también, de acuerdo con Madre Teresa de Calcuta, el reservorio espiritual de la humanidad.
Con el Profor se inició el objetivo más importante: mejorar la capacidad local del sector público y privado para atender los temas forestales, se desarrolló una política y ley forestal, basadas en el desarrollo sostenible, se inició el fortalecimiento del nuevo Inafor, aunque todavía urge mejorar el presupuesto que el Gobierno asignó por primera vez este año.
Resultados de importantes investigaciones científicas están al alcance de los productores, a través de una colección de siete libros e información digital conteniendo lo más novedoso de las tecnologías agroforestales. Se impulsaron 49 proyectos en todo el país cuyos resultados pueden apreciarse en tecnologías agroforestales en la finca Santa Anita (León), cooperativa de experiencias silvopastoriles (Niquinohomo), rodales semilleros en Layasiksa entre otros.
El Estado otorgó el 40 por ciento del capital no reembolsable a estos inversionistas con el compromiso de que transfieran sus experiencias y las nuevas tecnologías adquiridas para el desarrollo del sector a los productores que así lo requieran. En Occidente existen ya aserríos modernos y capacitación de cooperativas como Ucopafo entre otras. En Nueva Segovia y Madriz se promovió la reforestación y el manejo forestal integral de pinares, incluyendo la prevención de plagas e incendios y el manejo de la regeneración natural del pino. Actualmente la Asociación de Cooperativas Forestales de Santa Clara (Aprofosc) cuenta con su propia maquinaria de procesamiento y comercializan muebles de pino y artesanías.
En el Caribe, donde está la mayor reserva forestal del país, se impulsaron importantes proyectos de capacitación y promoción forestal indígena, tales como Cepisa, en la RAAN, Proyecto Alamikamba, donde se seleccionaron 500 hectáreas en rodales semilleros para producción de semillas de alta calidad genética.
Se promovió la certificación. Actualmente existen empresas que tienen algunos planes de manejo certificados, pero hace falta que la Comisión Nacional de Certificación la promueva integralmente. Marena e Inafor preparan las normativas para el pago por servicios ambientales y el Estado recompensará a quienes conserven sus bosques, ya que el árbol es el único ser vivo que absorbe carbono y exhala oxígeno.
Ahora se continuará con Prorural una estrategia integrada de lo agrícola, lo forestal y ambiental, apoyados por la cooperación internacional, para beneficiar productores en los territorios con mayor cobertura forestal y que paradójicamente son los más pobres del país. Ojalá la burocracia ceda el paso al desarrollo y los desembolsos de fondos sean con trámites fáciles y accesibles para los productores en los territorios.
Me parece excelente la iniciativa de financieras como LA FISE que ya están facilitando financiamiento a pequeños y medianos productores internos de la madera, ya que exportarla en rollo o en primera transformación es una pérdida millonaria en recursos y empleos para los nicaragüenses .
Necesitamos continuar construyendo una nueva actitud de empresarios y productores comprometidos con responsabilidad social empresarial, nuevos centros técnicos con pensum agroforestales actualizados en Río San Juan, Las Minas, RAAS, RAAN, Nueva Segovia, donde son imprescindibles para el desarrollo estructural de proyectos, basados en el desarrollo sostenible. Se trata de una nueva conducta constructiva, no depredadora, promover inversión pero no a costa de destruir la naturaleza.
La autora es divulgadora del Inafor.

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