Zona de strikes
Chinandega ¿sin rivales?
Edgard Rodríguez C. deportes@laprensa.com.ni
A nuestros abuelos se les iluminaban sus ojos cuando hablaban de las explosiones de Babe Ruth y de Lou Gehrig. En la voz de nuestro padres se percibía entusiasmo al recordar a Mickey Mantle o Willie Mays.
A nosotros nos tocó ver a Mark McGwire y ahora a Barry Bonds y su grandeza salpicada por el escándalo de los esteroides.
Todos tenemos una identificación con nuestra generación y solemos creer que el juego que nosotros vimos fue el de mejor nivel. Y nos pasa en todas las áreas de la vida.
Pero ¿será este Chinandega el mejor equipo que se ha estructurado en los últimos tiempos aquí?
“En pitcheo no creo que haya habido otro staff como ese de El Chinandega”, decía ayer Alex Torres, integrante del potente Estelí de 1978, considerado uno de los equipos referentes en cuanto a calidad en la historia.
Una cosa es clara, al menos para mí: no ha habido un mejor Chinandega que el actual. Ni siquiera el del año pasado, que era bueno.
Vicente Padilla, Julio Raudez, Miguel Pérez y Oswaldo Mairena son ciertamente, como dice Torres, el mejor cuarteto que aquí se ha reunido.
Y si se agrega a William Juárez, Olman Rostrán, Mario Peña y Boanerges Espinoza con Rafael López en los cierres, vamos a concluir que ciertamente están sobre cualquier otro staff que se nos ocurra.
Cuando Chinandega fue campeón por última vez en 1974, tenía a Juan Oviedo, Julio Espinoza y Andrés Torres, tres pistoleros de calidad probada, más Trinidad Vallejos y Marcos Salas, quienes también hicieron su historia.
Sin embargo, los serpentineros de ahora alcanzaron un mayor nivel en el beisbol profesional y vienen de una temporada formidable.
Al Chinandega de ahora sólo le falta el título. Eso lo convertirá en el patrón por el que ha de medirse a los equipos que se estructuren en el futuro.

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