Angustia en El Rama
Alejandro Flores Valle y Sergio León C. sucesos@laprensa.com.ni
La Fuerza Naval del Atlántico informó anoche que habían localizado los cadáveres de Delfina Aguirre, originaria de Corn Island, y Carmen López, de la comunidad de Presillas, pero aún quedan cinco personas desaparecidas como consecuencia del vuelco del barco Promar 59, en el puerto fluvial de El Rama.
En un giro de 180 grados, la embarcación Promar 59, que cargaba abarrotes, animales y pasajeros, se volteó cuando pretendía zarpar del muelle de El Rama rumbo a Corn Island, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS). El percance ocurrió a las 11:50 de la noche de este jueves.
Son tres las personas muertas en el accidente, confirmadas hasta el cierre de esta edición. Sus nombres son Carmen López Fonseca, de 45 años, Delfina Aguirre Pérez, de 55 años, y Evelia Mejía, de 45 años.
La presidenta de la Cruz Roja de El Rama, Maritza Pesk, dijo que las personas que todavía están desaparecidas son Cecilio Israel Ortega, de 27 años; Ismael Soto Monterrey, Elder Lewis Frederick, de cuatro años; y las hermanas Carmen y Darling López Fonseca, de 9 y 10 años respectivamente.
Las niñas desaparecidas son hijas de la fallecida Carmen López Fonseca, cuyo cadáver presentaba un golpe en la frente. Ella habitaba en la comarca Presillas, a orillas de la carretera entre El Rama y Muelle de los Bueyes.
Una fuente de la Policía dijo que todos los tripulantes de la embarcación salieron con vida, porque al momento del volcón se tiraron al agua, antes de que el barco se hundiera.
Entre las personas que iban a cargo del barco está Jean Mendoza, quien dijo que fue salvado por un cerdo, porque se agarró de la cola de éste cuando estaba prensado entre unos canastos y el agua lo cubría por completo.
QUISO SALVAR A NIÑAS
Marvin Morales Aguirre, de 36 años, hijo de Delfina Aguirre Pérez, una de las personas fallecidas, declaró que su madre tenía una venta en Corn Island y constantemente viajaba a ese lugar. El cuerpo de su progenitora será trasladado al barrio Orontes Centeno, en Tipitapa.
Evelia Mejía habitaba en El Bluff.
Maritza Soto Monterrey, quien también iba en la embarcación, dijo que se tiró al agua y a como pudo salió a la orilla del río.
Su hermano Ismael Soto Monterrey, quien hasta anoche no había sido encontrado, estaba en la parte alta de la embarcación, pero a la hora del accidente se lanzó al agua para auxiliar a dos niñas que dormían en el camarote del barco, en la parte baja, pero él ya no salió.
Leandro Peña, gerente del Puerto de El Rama, manifestó que el barco llevaba menos de la carga reglamentaria, porque transportaba 32.5 toneladas y su capacidad era de 37.5 toneladas.
“La embarcación llevaba cinco toneladas menos de su capacidad, eso quiere decir que no hubo problema con la carga, nadie puede decir que la embarcación iba con sobrepeso, porque aquí cumplimos con las normas de carga que los barcos deben llevar”, comentó.
Indicó que un equipo de la Capitanía del Puerto, a cargo del Ejercito de Nicaragua, y la Dirección General de Transporte (DGT) investigarán el caso, para determinar qué provocó la tragedia.
CRUCE PELIGROSO
“Promar 59 se encontraba a la par del barco Lumberto G, en El Rama; cuando estaba desatracando para dirigirse a Corn Island, varios pasajeros del (barco) Lumberto G se cruzaron al Promar, se inclinó el barco y se hundió”, dijo a LA PRENSA el jefe del Estado Mayor del Distrito Naval del Atlántico, capitán de fragata Blas Hernández Mendoza.
Testigos de la tragedia también dijeron que el problema ocurrió cuando varios pasajeros que pretendían viajar hasta Corn Island a bordo del Lumberto G, decidieron a última hora hacerlo en el Promar 59, cruzándose de manera descontrolada de una embarcación a otra, lo que produjo que el capitán del Promar perdiera el control de éste.
“No sé qué cantidad era. Dice el capitán del barco, Ricardo Montiel Tijerino, que se montaron sin autorización. Nosotros estamos investigando”, dijo el alto jefe marino en la Costa.
Según reportes oficiales del DNA, el Promar 59 estaba autorizado para llevar una tripulación de seis personas, sin embargo iban ocho; contaban con autorización para transportar seis pasajeros, pero llevaban 14, algunos no reportados.
Los tripulantes del Promar 59 fueron identificados como Ricardo Montiel Tijerino, capitán; Jean Mendoza, maquinista; José González, recargo; Miguel López, marino; César Chávez, cocinero; Daniel Lumbí, marinero; y Luis Lumbí, entre otros.
Los pasajeros reportados ante el DNA en El Rama, fueron: Aura Ledy Fredericks, Oscar Chávez, Julio Altamirano, Cristina Chávez, Delfina Aguirre y Elder Lewis; mientras que los no reportados en la lista de pasajeros del barco en tragedia son Alejandro Orozco, Elvin Orozco, Juan López, Verónica Lara, Cecilio Ortega, Carmen López, Carmen Fonseca y Darling Fonseca.
OTRO ACCIDENTE
Otra embarcación que se dirigía hacia La Cruz del río Grande también se hundió la madrugada de este jueves, cuando transportaba alimentos.
Según reportes no oficiales, el barco llamado Arielis, propiedad de Manuel Hernández, originario de Siawas, una de las comarcas de La Cruz del río Grande, se hundió cuando chocó con un supuesto tronco que se encontraba en el fondo del río.
“Las pérdidas son incalculables, porque la lancha transportaba granos básicos para las cuatro principales tiendas de La Cruz, también algunos pasajeros llevaban lo suyo. La cooperativa de cacaoteros también perdió. Estamos cuantificando las pérdidas”, dijo a LA PRENSA el técnico de la Fundación para la Autonomía Desarrollo de la Costa Atlántica de Nicaragua (Fadcanic), Luis Guillén.
OTRO PERDIDO
Desde el 26 de diciembre, un buceador de langostas se encuentra desaparecido en alta mar, informó a LA PRENSA un familiar suyo.
Dijo que el día 18 de diciembre del 2005, la embarcación Edgard Antonio, originaria de Puerto Cabezas, zarpó hacia los bancos de pesca en alta mar. Los pescadores de langostas regresaron a Puerto Cabezas, el día 26, pero sin Nixon Carlos Suárez.
“Botaron a los buzos, pero cuando hicieron el recorrido para recogerlos nuevamente no encontraron a Nixon. Lo dejaron y nadie lo ha ido a buscar. Estamos preocupados”, dijo el denunciante.
¿PROBLEMA MECÁNICO O IRRESPONSABILIDAD?
Para el maquinista Jean Mendoza, la embarcación Promar 59 no presentaba ningún problema mecánico. Él no se explica por qué naufragó. Según relató, le gritó al capitán que bajara la velocidad, ya que sintió que el barco se inclinaba a un lado, pero fue demasiado tarde y cree que fue mala suerte.
Roberto Hilton, de 37 años de edad, cree que pudo ser un problema hidráulico (mecánico), ya que eso ocasiona que el timón no responda, producto de la falta de aceite.
Hilton es uno de los perjudicados económicamente, ya que, según dijo, perdió en productos que llevaría a Corn Island, poco más de 80 mil córdobas.
Alex Calero, un capitán de barcos con 14 años de experiencia, opinó que no es posible que una embarcación naufrague por una falla en la bomba hidráulica.
Explicó que eso no ocasiona un naufragio, aunque señaló que es posible que la embarcación haya golpeado algo y la sobrecarga produjo el hundimiento. Calero dijo que él timoneó el Promar 59, hace años.
LA PRENSA no pudo hablar con el capitán del Promar 59, identificado como Ramiro Montiel, de 28 años de edad, para conocer sus argumentos, pero el teniente de navío Orlando José Sequeira Flores, informó que Montiel le dijo que el naufragio fue por fallas mecánicas.
Uno de los pasajeros, Francisco Javier Ortega Hernández, recordó que cuando el barco se inclinaba le gritó a su hermano Cecilio que se levantara de la hamaca y saliera, porque se estaba hundiendo, pero fue demasiado tarde.
Francisco logró lanzarse a un lado de la embarcación y nadó hasta el muelle, pero su hermano de 23 años sigue desaparecido.
(Con la colaboración de Elvis Aarón Espinoza).

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