El 10 de marzo de este año la Asamblea Nacional en un balance de fuerzas sorpresivo aprobó finalmente el tratado de libre comercio de Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos (DR-Cafta por sus siglas en inglés).
Esto dio por terminados dos años de intensas negociaciones y tensiones entre los diferentes sectores y la Asamblea Nacional.
Firmado el 24 de mayo del 2004, quedando pendientes Costa Rica y República Dominicana. El primero por considerar que hay aspectos que no les favorecen y el segundo por integrarse después de iniciadas las negociaciones.
En el caso de Nicaragua el tratado contribuyó a dinamizar las inversiones y sobre todo las exportaciones de productos nicaragüenses hacia el mercado estadounidense. Por otro lado, ha sido el país que mejor ha aprovechado las cuotas establecidas por el tratado “sólo con el maní no se ha utilizado toda la cuota”, afirmó el Ministro de Fomento, Industria y Comercio, Alejandro Argüello.
Esto es debido a que la producción de maní en Estados Unidos está fuertemente subsidiada y aún bajo el sistema de cuotas no resultaba rentable exportar a ese país. No obstante una mala cosecha en los estados productores de ese país generó un incremento en los precios, por lo que a partir de esta cosecha se incrementarán las exportaciones hacia ese país, indicó en su momento el presidente de los exportadores de maní, Juan Álvaro Munguía, también presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).
SE DISPARAN EXPORTACIONES
El 3 de diciembre de este año el Gobierno anunció que las exportaciones llegaron a los mil millones de córdobas, un récord histórico. La causa, un crecimiento de casi el 30 por ciento de las exportaciones hacia Estados Unidos motivadas por el DR-Cafta.
Tradicionalmente, Estados Unidos ha sido el mercado más importante para las exportaciones nicaragüenses. Como país individual, Estados Unidos es el principal mercado, y como bloque comercial ocupa el segundo lugar después de Centroamérica y en tercer lugar está la Unión Europea.
Uno de los principales impactos del tratado es que las exportaciones han estado concentradas en pequeños productores nacionales, llevando el beneficio del mismo a más sectores sociales, según destacó el ministro Alejandro Argüello. Este año entraron al mercado de exportación 172 nuevos pequeños productores exportadores, en un interesante repunte para un sector reservado tradicionalmente para grandes productores tecnificados.
Se estima que al cierre del año 2006, como resultado de este repunte, las exportaciones nacionales, sin incluir las zonas francas, podrían cerrar en 1,050 millones de dólares. El pasado sumaron 857.9 millones, la mayor cifra lograda hasta ahora lograda por el país.
Si bien el grueso de las exportaciones ha girado, incluso este año, en torno a productos tradicionales como café, carne, azúcar, lácteos, mariscos, la tendencia es diversificar las exportaciones impulsados principalmente por pequeños productores que han logrado entrar en nuevos nichos de mercados. Es así que este año también se exportaron productos como okra, frijoles rojos, maní, tabaco, calabacines, quiquisque, entre otros, concentrados básicamente en pequeños productores y cooperativas agropecuarias.
El crecimiento de estos productos es sostenido principalmente por el aumento de la demanda de los mercados denominados nostálgicos, tanto en Estados Unidos como en otros mercados, donde la comunidad latina ha crecido.
LO QUE QUEDA PENDIENTE
Pero el tiempo para valorar el tratado todavía es insuficiente dado que su entrada en vigencia es de apenas ocho meses. María Rosa Renzi, asesora económica del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sostiene que el impacto del DR-Cafta se empezará a sentir a partir del próximo 2007, ya que no se pueden esperar los resultados de la noche a la mañana “esto es un proceso”.
Esto incluye un mayor impulso orientado a mejorar la calidad productiva generando mayor valor agregado a la producción lo cual puede abrir las puertas a nuevos mercados. De forma que todavía hay que apuntar a mucho más.
Insiste en la necesidad de profundizar en las condiciones que debe tener el país para aumentar la productividad y la calidad de las exportaciones.
En esto todavía quedan pendientes infraestructura vial, mejoramiento de la capacidad de puertos, principalmente la salida al Atlántico, comunicaciones, servicios básicos como energía, comunicaciones, agua potable.
Adicionalmente hay que trabajar en función de mejorar la capacidad humana, esto es educación y salud, un punto débil que tiene el país para enfrentar el tratado.
Por otro lado el DR-Cafta significó un fuerte impulso para la industria textil del país que este año también se acercó a las exportaciones totales. Al mes de septiembre las zonas francas exportaron, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN), 675 millones de dólares al mes de septiembre, haciendo prever que las exportaciones de esta industria cerrarán el año por encima de los 800 millones de dólares, según estimaciones del Mific.
Aún cuando los resultados son positivos, la medición del impacto de este tratado se irá midiendo con el correr del tiempo.
Las desgravaciones en el tiempo obligarán a los diferentes sectores a mejorar sus sistemas productivos. Algunos sectores que no quedaron protegidos en las negociaciones tendrán tiempo para mejorar o reconvertirse a otro tipo de actividades.
Todavía el país mantiene una estructura exportadora basada en pocos productos, lo cual debe cambiar.
UE A LAS PUERTAS
Por otro lado la región se enfrenta a otro reto, las negociaciones con la Unión Europea, considerado un negociador más fuerte y con quienes hay otro tipo de problema no resuelto todavía, como la disputa por las exportaciones de banano a la UE.
Las mismas iniciarán en abril próximo, y fueron lanzadas a mediados de este año y autorizadas en noviembre.
Colateralmente queda pendiente el gran tema de la Unión Aduanera, que enfrenta una serie de dificultades que deben ser resueltas durante este próximo año, presionados por los tratados que la región ha firmado hasta la fecha y los que quedan por negociar.
En enero se espera la aprobación del reglamento de la Reforma al Acuerdo Aduanero Centroamericano, conocido como Recauca, y que deberá ser sometido a discusión de las organizaciones de la sociedad civil en el primer trimestre del próximo año.
Colateralmente los países del istmo están trabajando en la Constitución de la Unión Aduanera Centroamericana, que también dará mayor impulso a este proceso.
Hasta le fecha se ha logrado armonizar casi el 96 por ciento de los productos, pero quedan todavía algunos muy sensibles.