Luego de un año en el cual 16 de las 34 democracias del Hemisferio Occidental celebraron elecciones, la administración Bush espera entablar colaboraciones con socios nuevos en el 2007 y escuchar sus prioridades e intereses para determinar cómo colaborar mejor para avanzar los intereses regionales.
“Consideramos que el año próximo será un año de participación, en el que entablaremos contacto con todos estos nuevos gobiernos y con nuestros socios de la región que no han celebrado aún elecciones y que están todavía ahí”, dijo Thomas Shannon, Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental.
Estados Unidos quiere cooperar en la consolidación de la democracia y la creación de oportunidades económicas, acciones “que consideramos que son esenciales para la región”, afirmó.
El funcionario calificó al ciclo electoral del 2006 en América Latina de período dramático, saludable y positivo que demostró que los pueblos de la región tienen “un compromiso muy sólido con la democracia y con las instituciones democráticas”.
“Lo que llama la atención al observar los resultados de las elecciones en la región es que han sido bastante diferentes. Los líderes electos realmente abarcan el espectro desde la izquierda, al centro y hasta la derecha. Repito, consideramos que es algo positivo para la región”, dijo.
A la mayoría de los votantes les preocupa los problemas sociales, como la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, y buscan líderes políticos “que puedan crear un consenso político nacional” para resolver esos problemas, y no políticos “que vayan a profundizar las divisiones en la sociedad”, dijo Shannon.
Las élites políticas tradicionales también reconocen que sus plataformas deben incluir “contenido social” que permitan que la democracia y las instituciones democráticas puedan sobrevivir en sus países.
Las tendencias políticas partidarias son menos importantes para ganar las elecciones, que ser el partido “que primero halla a los votantes y ofrece un programa social o plan social que refleje la preocupación de los votantes”, dijo Shannon.
A los líderes de Estados Unidos no les preocupa la orientación de un partido político “siempre que mantenga su compromiso con la democracia y su compromiso con trabajar con nosotros”.
Shannon afirmó que en esas circunstancias, independientemente de la postura política del dirigente, “estamos preparados para sentarnos a la mesa y conversar”.
Estados Unidos considera que el año 2007 será el año de compromiso con la región.