Un aumento en los precios de los medicamentos en el país, a pesar de no haber sido notificada ni aprobada por las autoridades del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), golpea el bolsillo de las familias nicaragüenses.
Eduardo Fonseca, secretario general del Mific, informó que esa entidad conoció extraoficialmente el aumento de hasta en un 18 por ciento en los precios de algunos medicamentos distribuidos por Laboratorios Rarpe, por lo cual empezaron desde ayer una jornada de inspección en varias farmacias del país.
“No hemos autorizado ninguna alza de precios (en los medicamentos). Pero conocemos que en este caso el que aumentó precios es (Laboratorios) Rarpe, en un 18 por ciento, más o menos. Pero no tenemos ninguna notificación oficial”, dijo Fonseca.
El Mific autoriza un reajuste en los precios de los medicamentos por el deslizamiento de la moneda, en el primer trimestre de cada año.
Si las empresas farmacéuticas aplican alzas, sin el consentimiento del Mific, podrían ser sancionadas con multas desde seis mil a quince mil córdobas por cada medicamento con precio alterado no autorizado, informó Antonio Rodríguez, director del área de Defensa al Consumidor del Mific.
LA PRENSA se comunicó con el área de Ventas de Laboratorios Rarpe, donde informaron que ese laboratorio envió una notificación al Mific, en el que justificaban cambios en los precios debido al deslizamiento de la moneda, pero no especificaron el porcentaje de variación, ni la fecha de la notificación.
“GOLPE A LA POBLACIÓN”
Norman Jirón, director de Regulación de Establecimientos y Profesionales de la Salud del Ministerio de Salud (Minsa), explicó que “es preocupante este aumento porque golpea a la población, ya que el medicamento es fundamental para la salud de la familia y el manejo de las enfermedades”.
Agregó que “en los Silais no hemos comprobado esto (el aumento en los precios de los medicamentos), pero sabemos que distribuidores habían aumentado el precio y en otros casos avisaron que aumentarían el precio”.
El Minsa sólo autoriza la apertura de farmacias y la calidad de los productos medicinales, pero no influye en la regulación de los precios.